Steel ball run y Jojolion, el JoJo del que no me enamoré

Se acabó la acción, la chispa, la gracia de las extrañas aventuras de la familia Joestar iniciadas con Phantom Blood y que acabaron con Stone Ocean.

El giro narrativo que dio Araki en Steel ball run, y que se mantiene en Jojolion, mató para mí aquello que me enamoró de la primera y original saga familiar de los Joestar. La fuerza, el dinamismo de la historia tan presentes en las dos primeras partes, ya perdieron algo de presencia en la estructura de las siguientes hasta la VI, debido a la clásica fórmula del monster of the week y, evidentemente, por la largada de sus historias. Es decir, que la historia va avanzando de enemigo en enemigo, mientras el argumento va avanzando poco a poco entre los distintos enfrentamientos y conflictos que se presentan a los protagonistas. Aún así, con la introducción de las stands se presentó un sistema de pelea curioso, novedoso y con un gran potencial y sinfín de posibilidades que se alargan y se siguen explotando durante la actual octava parte de Jojo.

Antes de meterme más de lleno en aquello que no me gusta del nuevo estilo de Araki me gustaría dar primero un repaso del estilo original de JJBA a través de cada una de las partes, para poder después ver más claramente porqué considero que la séptima y octava parte ya no son para mí el Jojo original, no solo en argumento, sino en esencia.

De Phantom Blood a Stone Ocean

Dio Brando y Jonathan Joestar

La historia empieza con Phantom Blood, una parte que podríamos considerar más un prólogo, una introducción de las bases de esta saga familiar, de la familiar Joestar y de su eterna enemistad con Dio iniciada en el siglo XIX y que vería su fin en el XXI. En Jonathan vemos un protagonista muy clásico, plano y simple, un gentleman al que tampoco le guardo mucho aprecio pero cuya escena final con Dio considero una de las mejores de la historia (y uno de los mejores finales) que empezó Araki en el 86. Puede que excesivamente corta, y por eso la considero más un prólogo. Después llegamos a la parte y el protagonista que me enamoraron: Battle Tendency y Joseph Joestar.

Battle tendency para mí tiene la mejor duración para el estilo que tiene JJBA. Ni demasiado corta como PB, ni demasiado larga como las partes posteriores. La largada perfecta para que todo lo absurdo y bizarro (adoptando su significado del inglés) quede concentrado en todas las páginas de la historia. Que Jojo se tome demasiado en serio durante muchas páginas es contraproducente, pues eso al final te lleva a replantearte lo estúpida y rocambolesca que puede llegar a ser esta historia. El frenesí de Battle tendency me encandiló por completo, y su fuerza me impulsó hasta leer Stone ocean.

A continuación llegaría Stardust Crusaders, que volvía a recuperar al archienemigo de los Joestar (Dio), y hacía crecer a un antiguo protagonista (Joseph) mientras los mezclaba con nuevos personajes como Polnareff o el icónico Jotaro (aunque su mejor papel no sería como protagonista en SC, sino como secundario en DiU y SO). Una parte muy simplona, con un protagonista algo flojo (teniendo en cuenta los secundarios), pero que al fin y al cabo introdujo las stands y solo por eso ya la hace destacar bastante. Por no olvidar enemigos secundarios icónicos como Daniel J. D’Arby o Vanilla Ice.

Diamond is Unbreakable manga

Diamond is Unbreakable tuvo a Josuke, una mezcla perfecta entre la gracia y carisma de Joseph y el poderío y porte serio de Jotaro. Tendría también a uno de los grandes secundarios con mejor evolución de Jojo: Koichi. Y como no, la introducción de un estilo muy distinto de villano que se había presentado hasta ahora en la historia: Kira Yoshikage. Todo ello mientras el mundo de las stands se expandía y se introducían misterios como los del arco y la flecha, que no serían resueltos hasta el final de la siguiente parte. Si me mantengo en mi preferencia por Battle Tendency es por su largada perfecta, pero DiU es también una de las grandes partes de esta historia, y cuya calidad contrastaría mucho con la siguiente parte.

Llegamos a Vento aureo, para mí la gran mancha negra de la primera saga familiar de los Joestar. Un arco que puede obviarse argumentalmente, pues se olvida rápidamente de la conexión con el resto de partes, y en el que Araki emplearía más a fondo el uso del flashback para definir a los personajes. Algo que se explotaría totalmente en SBR con Johnny, Gyro, Mr. Steel, a nivel argumental… Además, muchos diseños de personajes fueron bastante mediocres y feos, y en general los enemigos (especialmente Diavolo), eran una decepción tras otra. A excepción de Rissotto Nero, no hay enemigos icónicos o que aporten verdaderamente algo al gran imaginario de Jojo.

Vento aureo manga

La historia por suerte remontaría con el último arco, Stone Ocean, que gracias a la novedosa mayoría de personajes femeninos daría un soplo de aire fresco a ese mundo de machotes que había sido Jojo durante cinco arcos. La sombra de Dio seguiría pesando en la historia, dando una segunda vuelta de tuerca al personaje como alguien más reflexivo, calmado, pensativo y conspirador de un gran plan final que traspasará al villano principal al que se enfrentaría Jolyne: Enrico Pucci. Personalmente, recuperar a Dio de esta manera me pareció un error, e hizo que viese a Pucci como un esbirro más de Dio, y no como un villano autónomo. El contexto carcelario también supondría un acercamiento distinto y novedoso en el mundo de Jojo, y el inesperado y muy arriesgado final sería la guinda del pastel que fue esta historia. No había habido un final tan potente en Jojo desde Battle tendency. Muy potente y puede que insatisfactorio para algunos, pero le guardo mucho respeto a esta resolución final y me pareció original y más que decente debido al dramatismo que comporta.

Steel ball run y Jojolion

Steel ball run manga

Claramente, el final de Stone Ocean fue la excusa perfecta para renovar Jojo, y desde la perspectiva del conocimiento de SBR y JJL, uno se da cuenta de que ese final fue concebido principalmente para esa función. Después de 17 años publicando la historia de una misma saga familiar, Araki no decidió empezar algo totalmente nuevo, sino volver a empezarlo todo. Si bien al principio no fue así, durante la publicación de SBR se confirmó que esta formaba parte del canon de Jojo, aunque igualmente la base de las stands era lo mismo, así que seguía siendo en gran parte Jojo’s bizarre adventure. Ahora bien, las stands se mantenían, pero cambiaron totalmente dos elementos: el dibujo y la narrativa.

Como ya he dicho, en VA Araki hizo un mayor uso del flashback para definir a los personajes, algo que en el resto de partes se daría de forma eventual y de forma no muy extensa. En SBR y JJL, lo que en la quinta parte parecía una prueba, en estas ya se da de lleno. Especialmente en la séptima parte, tenemos flashbacks respecto al argumento y del extenso plantel de personajes: Johnny, Gyro, Diego, Mr. Steel, el presidente Valentine, Wekapipo… Eso no solo hizo que la parte se alargase, sino que además se ralentizase. Sí, Araki logró hacer lenta una historia que iba sobre una carrera de caballos (como contexto para el argumento verdadero). Vale que se trate de una carrera a lo largo del continente, y que los tramos finales de cada fase se vuelvan trepidantes, pero hay momentos en los que uno se olvida de que hay una carrera.

También cabe recordar que los capítulos se vuelven el doble de largos, y en Jojolion incluso duran algo más que eso. Eso puede parecer irrelevante si lo lees seguido, pero cada capítulo está concebido para ser leído primero (en SBR y JJL) mensualmente, de modo que no se puede mantener el mismo nivel de atención e impresión en 30-40 páginas, que en un capítulo semanal de entre 12 y 19. De este modo Jojo ya perdía esa capacidad de impresionar. Todos sabemos cuál es una de las maneras que usa Jojo para llamar la atención y tener ese toque especial: lo absurdo y raro, lo bizarre.

Jojolion portada manga

Ese elemento tan típico de Jojo tiene dos problemas en el estilo de las dos últimas partes: que se ve diluido en las 30-40 páginas que dura cada capítulo, y que después de seis partes ya no da la misma impresión. Ese absurdo, a veces grotesco, a veces divertido, no solo se da ahora en capítulos mucho más largos, sino que después de tantas historias diferentes de Jojo se hace repetitivo. No solo eso, y es que ha dejado de encajar en parte con el tono en el que son contados los dos últimos arcos de Jojo. La mayor presencia del misterio en el argumento, y el uso de flashbacks extensos que presentan personajes mucho más serios y que abrazan el drama de forma más acusada, hace que esas escenas bizarras pierdan en parte el efecto que tenían antes. Por ejemplo, Johnny y Jolyne son presentados de forma dramática, pero el trauma que define al protagonista de Steel ball run no es nada para tomarse a la ligera. El personaje es 100% dramático y eso se desprende de su persona a lo largo de la historia, pero en Jolyne es la justificación de que esté en la cárcel, y no define tanto al personaje. No se entiende el personaje de Johnny sin su pasado, en cambio de Jolyne podemos olvidar bastante el porqué está en la cárcel, que la historia y el personaje se mantendrían más o menos igual.

Johnny Joestar flashback

Con todo esto no es que quiera decir que Steel ball run o Johnny me parezcan malos en su concepción, pero se trata de un giro en el estilo de contar la historia que no es de lo que yo me enamoré en JJBA. Respecto al misterio, no es que no sea interesante, o que Araki no sea capaz de presentar una buena incógnita o mantener la tensión (al menos en SBR), pero veo las stands o el apellido Joestar, pero no la esencia de Jojo. Si el sistema del monster of the week fue el primer peso que frenó el dinamismo fantástico del que me enamoré en Battle tendency, Steel ball run y Jojolion son Coco Jumbo. Si queréis leer mi opinión más extensa sobre Jojolion, hice una entrada sobre ella cuando me puse al día.

Finalmente, el dibujo. No solo la forma de contar la historia es más lenta, formal y pausada, sino que a eso se le suma el dibujo, que aunque brillante y de gran técnica, ha perdido el gancho y la gracia dentro del más simple (comparado con el del último estilo), pero más personal y carismático de las partes IV, V y VI. El último estilo de dibujo de Araki ya solo se basa en un gran detalle, y lo encuentro falto de personalidad. Es algo que se nota sobre todo en las caras de los personajes, cuya estructura suele repetirse. Me parecen muy cuadriculadas, y especialmente en los personajes femeninos es bastante impropio (al menos para mí gusto). Desde luego el estilo nuevo de dibujo es adecuado para el modo de contar la historia de estos dos últimos arcos, pero en parte por eso tampoco me entusiasma demasiado.

 

Ponerme al día con Jojolion solo hizo que afianzase todo lo que pensaba sobre el nuevo estilo de Araki, y aunque tampoco puedo decir que me desagrade, pues sigue teniendo algo de ese Jojo del que me enamoré, ya no es lo mismo. Jojo ya no necesitaba más partes después de ese punto y final de Stone Ocean, y aunque lo que ya esté escrito y esté por venir pueda ser algo decente, es tirar de un chicle del que ya no necesitaba saborear más.

Un último comentario antes de acabar y que contiene algún spoiler de SBR y JJL en el párrafo siguiente después de la imagen. Una de las cosas que más me gustó de la saga Joestar original es la capacidad de ir renovándose en cada parte, pero que uno siente igualmente que todo forma parte de un mismo conjunto. Esto no se logra obviamente solo por las stands, sino sobre todo en la expansión del árbol genealógico Joestar. Precisamente, la parte que falla algo en eso es Vento aureo, que si bien tiene cierta gracia como el linaje Joestar se expande mezclándose con la sangre de Dio (con su cuerpo de Jonathan) y con su respectivo hijo Giorno, tampoco es exactamente lo mismo que el hilo: Jonathan-George II- Joseph (y su bastardo Josuke)-Holy-Jotaro-Jolyne. Cada parte renueva la mayoría del plantel de personajes, algo que permite que la historia se alargue sin parecer cargante, y así poder ir disfrutando de nuevas aventuras con distintos personajes, pero igualmente siempre con el Joestar presente que lo une todo. En ese aspecto Jojo me parece brillante y que Araki hizo un gran acierto (aunque no es algo que haya inventado él) al introducirlo en una historia del tipo del shonen de peleas .

Árbol genealógico Joestar

¿Qué ocurre en el nuevo linaje Joestar iniciado en SBR? Efectivamente, en JJL se confirma esa continuidad  del árbol genealógico, pero ya no es lo mismo. En este caso se han saltado varias generaciones y además el protagonista es alguien sin conciencia de su familia (durante gran parte de la historia), sin mencionar que su caso vuelve a ser algo parecido al de Dio y Giorno. Esa continuidad en la historia a través de la familia Joestar es algo que también se ha perdido en gran parte, y es algo en lo que vuelve a fallar el nuevo estilo de Araki respecto al Jojo original.

Fin de los spoilers!

Espero que os haya gustado esta entrada más larga de lo normal y que hago desde todo el aprecio del mundo que le tengo a este manga/ anime. Precisamente por lo mucho que me gusta la historia original de Jojo me molesta aún más lo que es ahora. En cómo se está alargando innecesariamente y cómo Araki básicamente está atrapado en una franquicia de los huevos de oro cómo a muchos otros autores les pasa.

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4 comentarios en “Steel ball run y Jojolion, el JoJo del que no me enamoré

  1. Entiendo lo que dices, yo a l principio de SBR me sentía apático a la idea de un nuevo universo, sin embargo para cuando terminé SBR quedé enamorado de esta parte y JoJolion lo estoy disfrutando mucho también. Quizás haga un post al respecto en algún momento 🙂
    Gran post, sigue así.

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  2. Es curioso, yo comencé a leer JoJo por Vento Aureo, me llamó la atención el peinado de Giorno y me encantó SIN conocer toda la historia de JoJo. Después me leí toda la saga y quedé enamorada, tanto del estilo clásico, como de los actuales.

    Comprendo el cambio brusco en la ilustración de la obra. Creo que el punto flojo de Vento Aureo es la no implicación de Giorno con el resto de los personajes (Me habría encantado más implicación de su conexión con Dio y de Jonathan). Con todo, mi parte favorita es la 2.

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    1. Desde luego uno de los mayores pecados de Vento aureo es la falta de conexión con el resto de la obra, ya que se olvida rápidamente de quien es hijo y el argumento en ningún momento llega a explotar verdaderamente ese importante detalle. La dos también es mi parte favorita!

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  3. Eso es lo malo/bueno de Jojo, que se reinventa con cada saga, trayendo cambios bruscos que decepcionan a los que se enamoraron de un solo estilo. Conozco varios amigos que no les gusta la parte 3 ni los stands porque se enamoraron de Jojo en Battle Tendency, y otros que les encantan los Stands y que les parece aburrido las dos primeras partes.

    En fin, yo les recomiendo que si van a leer y ver Jojos, no se estanquen en lo que les gusta, y intenten enamorarse tambien de las demas partes que son increibles, todas las partes son muy buenas. Si Araki hubiese repetido una y otra vez la misma formula que le gusto, en ese caso tendriamos algo igual de repetitivo que Dragon Ball.

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