Análisis Paranoia Agent

Ficha técnicaParanoia Agent

Título: Paranoia agent

Género: drama, misterio, sobrenatural, thriller, psicológico

Estudio: Madhouse

Año de emisión: 2004

Episodios: 13

 

Perfect blue, Millennium Actress, Paprika… Aunque Satoshi Kon sería reconocido sobretodo como director de películas, en 2004 se haría cargo de la serie de 13 episodios Paranoia Agent, un thriller de misterio con un potente mensaje social y el usual juego del director entre realidad e ilusión. Cuando ya has visto alguna obra suya enfrentarse y disfrutar de las siguientes se vuelve algo distinto y más sencillo, pues uno ya va con la idea de los juegos argumentales que suele manejar este director fallecido en el 2010. Habiendo visto Perfect blue, cuando empecé Paranoia Agent ya pude hacerme rápidamente a la idea de la “trampa” en la que el maestro de la ilusión quería hacer caer al espectador con su historia. Una vez más, Satoshi Kon juega con la mezcla entre realidad e imaginación en la única serie de televisión que dirigió.

La historia empieza como lo que parece ser una especie de serie policíaca, en un caso acerca del criminal llamado “Shounen Bat” (Chico del Bate). Su primera víctima es la diseñadora Sagi Tsukiko, una chica que ha creado la famosa mascota Maromi, el cual será un personaje clave en la historia. Conforme los ataques del Chico del Bate se van multiplicando,  las conexiones de las víctimas se van haciendo evidentes, y es que todas se encuentran en una situación de desesperación, se encuentran acorraladas por la realidad y el momento que están viviendo. Presión en el trabajo, acoso escolar, problemas mentales que afectan a la vida personal, graves problemas familiares…Todas las víctimas se ven acorraladas por su entorno, y parece ser que eso es algo que atrae al Shounen Bat a atacarles. Curiosamente, los ataques acaban resultando en una especie de liberación para sus víctimas, complicando aún más el caso.

Siendo una historia de Satoshi Kon uno puede esperar que el asunto no será tan sencillo como un simple caso policial de un criminal en serie. Tanto esto como el desarrollo de la historia refuerzan la misma idea, hasta el propio tramo final que lo hace evidente: el Chico del Bate no existe, no al menos como persona real o un criminal de carne y huesos que puede ser apresado por la policía. El Shounen Bat es una figura ficticia, un criminal inventado por la mente humana. El misterioso chico de gorra de beisbol, bate y patines en línea es la encarnación mental de los miedos, situaciones de estrés… que constriñen las mentes de las personas y que hacen que estas se encuentren acorraladas y desesperadas hasta llevarlas a situaciones límite.

El origen de la idea del “Chico del Bate” no es explicado hasta el final, cuando se cuenta que todo fue una invención de su primera víctima: la diseñadora Sagi Tsukiko. Cuando era pequeña su perrito Maromi fue atropellado por culpa de un descuido suyo, y a causa del trauma y la incapacidad de enfrentar la situación y contarle la verdad a su padre se inventó que el culpable de ello fue un chico con un bate. Años más tarde, debido a la presión laboral tanto por la presentación de un nuevo diseño como la de sus compañeros de trabajo, aparecería en ella la reminiscencia de aquél criminal que una vez le sirvió para huir de la situación de estrés y agobio que vivía. A partir de ese primer “ataque”, la idea del Shounen Bat se extendería por la sociedad como una especie de histeria colectiva, una paranoia que apresaría a las personas, tomaría sus miedos, agobios y más profundos sentimientos de desesperación para encarnarse en una vía liberadora de todo ello.

Los diferentes casos nos muestran a personas que sucumben a esas situaciones de estrés y desesperación, volviéndose víctimas del Chico del Bate. Este criminal en serie se vuelve una leyenda social, un ente redentor que ataca a las personas que sufren. Como se nos muestra en el capítulo 9, en el que unas señoras van contándose chismorreos sobre el Shounen Bat, el poder y la fuerza de este se extiende verbalmente y conforme más personas sucumben a la desesperación y a las situaciones de acorralamiento. A lo largo de los casos vemos una clara progresión en sus ataques y cómo lo que empieza con un ataque nocturno con algunas lesiones, acaba resultando en una amnesia total después de su ataque (Taeko Hirukawa, la hija del policía corrupto pederasta) o, incluso, la muerte (Makoto Kozuka, el falso Shounen Bat suicidándose). Durante todo este desarrollo Satoshi Kon incluso tiene tiempo para dar un mensaje sobre la industria del anime (capítulo 10) con uno de los episodios más duros y en los que el Shounen Bat se cobra más vidas. Es el capítulo en el que se dan más víctimas, dejándonos claro a nosotros, el público que consume anime, la precariedad y estrés por los que pasan sus creadores a la hora de crear estos dibujos que tanto nos gustan.

Pero la historia no acaba aquí, no todo es desesperación y finales dramáticos, pues hay un rayo de esperanza. En el capítulo 11 nos encontramos con aquella gente que se niega a ser presa del Shounen Bat, aunque hayan deseado su mortal visita anteriormente. Esto lo vemos primero en el personaje de Misae, la esposa de Keiichi, uno de los investigadores protagonistas del caso de Shounen Bat. Además, el opening en sí ya es un poco ese rayo de esperanza y esa necesidad o deber de las personas de enfrentarse a la realidad, reírse en los momentos de dificultad y tirar hacia adelante sin sucumbir al ataque del Chico del Bate. Durante el magnífico diálogo entre Misae y el Chico del Bate que se extiende a lo largo de este onceavo episodio, se repite un acertado plano que representa esa naturaleza del bateador asesino como una especie de sombra que se aparece en las mentes de las personas desesperadas y acorraladas.

El juego tan típico del director entre realidad e imaginación es algo que se explota de lleno en el tramo final de la historia, cuando Keiichi vuelve a tomar el protagonismo de la acción. Después de ser incapaz de resolver el caso del Chico del Bate y permitir que Makoto fuese “asesinado”, Keiichi acabó de vigilante de obra. Frustrado por ello y por no poder afrontar la dura situación que además vivía con su mujer, huyó a una falsa realidad escapando de aquella en la que debe enfrentar su situación de agobio y estrés. Es la ciudad en la que el dibujo es diferente, en la que este es más plano y todo se ve claramente falso, como un mal decorado de cine. Esta ciudad es una metáfora de la realidad que el policía Keiichi se crea y en la que el Shounen Bat no existe. Niega la verdadera realidad y huye de aquella en la que se encuentra la situación de estrés y desesperación que no quiere afrontar. En esta falsa realidad donde huyen aquellos que son incapaces de enfrentar y derrotar al Chico del Bate también se acaba encontrando a Tsukiko, pues está aterrorizada al ver lo grande que se ha hecho su creación (Shounen Bat).

Finalmente, llegamos a la importancia de Maromi, que es también una creación de Tsuki. Esta aparentemente inocente mascota sería creada por la diseñadora como un sustituto de su querido perrito del mismo nombre. Maromi es para Tsuki -y para el resto de gente- una falsa esperanza, un placebo que sirve para huir de la realidad. Por ello la gente se obsesiona con él y se aferran a este adorable osito rosa como algo esperanzador y que les calma frente al miedo de enfrentarse al Shounen Bat. Es por eso que en el ending los personajes aparecen durmiendo, relajados y liberados del estrés y el agobio mientras un enorme Maromi les protege. Sin tener en cuenta que, además, la música que suena es la canción de la banda sonora para Maromi.

Por otro lado, es significativo que Keiichi conforme le coge cariño al osito va creándose su falsa realidad, que al igual que la mascota rosa es una falsa vía de escape del Chico del Bate. Tanto esa realidad como Maromi representan modos de escapar de los miedos, la presión social, aquello que nos acorrala y nos lleva a la desesperación. Pero esto no puede ser así, ya que uno ha de ser como Misae, enfrentarse a él y vencerle, pues si no se hará más grande y al final acabará con nosotros.

Todo el capítulo final acaba siendo la resolución un tanto fantasiosa que se da contra del Shounen Bat, la pelea que todos debemos tener contra este. Tanto Tsuki como Keiichi se liberan de la falsa realidad a la que habían huido, y el antiguo ayudante de Keiichi sigue su lucha contra el Chico del Bate en ese mundo de fantasía que Makoto les cuenta, haciendo así el final de la historia algo más impresionante y vistoso.

La reflexión final de la historia la acaba dando ese enigmático abuelo que aparece en los adelantos de cada episodio, que también lo encontramos en la serie como alguien senil en un hospital y que escribe sesudos cálculos matemáticos en la calle. Este abuelo parece ser el único que está al corriente de la verdadera naturaleza del Chico del Bate, y que a través de sus cálculos matemáticos prevé quién será la siguiente víctima de este. Con Tsuki el resultado de sus cálculos es el número de su habitación del hospital (501), y con Yuichi es 1, un número que tiene relación directa con su historia y con lo que le ha hecho llegar a su situación de desesperación. La pelea contra el Chico del Bate es algo que se va repitiendo durante la vida de las personas, y como esos complicados cálculos del abuelo, es algo difícil de superar pero al fin y al cabo debemos enfrentarle e intentar dar con una buena solución.

 

Conclusión

Paranoia Agent me pareció un fantástico anime, muy en la línea de otras obras del director, tanto en calidad como ese gusto por el uso de la ilusión y la mezcla entre imaginación y realidad. Por ello, una vez más Satoshi Kon ofrece una historia que aprovecha muy bien el formato de animación, y a través de la cual hace que el espectador se esté cuestionando constantemente si lo que está viendo es real o no, si está en la mente de los personajes o es algo que existe más allá de su imaginación. Todo ese juego y el tema del Shounen Bat y Maromi resultan en un claro mensaje social muy fácil de entender y bien explicado, y que en general tampoco se hace demasiado confuso gracias al desarrollo y planteamiento en forma de serie, y no en película, donde puede volverse todo más denso y confuso. Totalmente recomendable para los amantes del drama, el misterio, los animes psicológicos y, obviamente, para aquellos que les gusten las obras de Satoshi Kon.

Paranoia Agent. Maromi

NOTA: 9

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Análisis Seikaisuru Kado

Ficha técnicaKado the right answer

Título: Seikaisuru Kado (Kado: The Right Answer)

Género: ciencia ficción

Estudio: Toei animation

Año de emisión: 2017 (temporada de primavera)

Episodios: 12 + un especial precuela

 

La pasada temporada de primavera se emitió Seikaisuru Kado (Kado: The Right Answer), un anime bastante único y que presenta unas ideas y conceptos muy interesantes, pero que por desgracia sentí que los personajes no estaban a la altura de la sesuda temática que tenía la serie. Por esa misma temática he preferido hacer una entrada de análisis más específica y concreta en vez de una reseña general de la serie, ya que creo que es importante y provechoso tratar esos temas más que valorar la serie en sí misma.

El argumento

Un día llega a la Tierra alguien llamado Yaha-kui zaShunina, un ser de una dimensión/ realidad llamado por él mismo “anisotropico” que es diferente a la del universo comprendido y conceptualizado por el ser humano. Está más allá de este, es algo superior al universo. ZaShunina dice que viene para “avanzar a la humanidad”, ¿pero es ese su verdadero propósito? ¿Está preparado el ser humano para aceptar la existencia de algo como zaShunina? ¿Podrá asumir la humanidad las propuestas de este ser superior?

¿Qué es Yaha-kui zaShunina y lo anisotropico?

zaShunina seikaisuru kado

Antes de pasar a discutir los temas sobre cuál es  la respuesta correcta o los conflictos que se plantean alrededor de la llegada de un ser como zaShunina, es importante aclarar primero qué es lo anisotropico y los seres que hay en esta dimensión. Para ello he de comentar los capítulos 9 y 10, en los que muchos podrían pensar que la serie descarrila totalmente, que se va de su argumento principal o que tira por caminos en los que se pierde. Esto se debería básicamente porque hasta antes de ese momento la serie tenía un punto de ciencia ficción más o menos comprensible, al menos para entender lo que es el Wam, pues el Sansa ya era algo más difícil.

¿Qué hace en este par de capítulos Seikaisuru Kado, sobretodo en el 10? Presenta un desarrollo de la formación de la realidad. Como la serie no iba a hacer una ponencia científica sobre ello, todo es presentado de una forma un tanto mística al usar la animación y las voces en off que parecen algo casi divino. Estas voces en off son los seres anisotropicos (conceptos abstractos llamados Ki, Wa, Sa…), y ni si quiera ellos saben cómo o porqué se da la singularidad que hay en nuestro universo. La palabra más cercana y puede que adecuada con la que se puede definir lo anisotropico y a los seres como zaShunina es como algo “divino”, ya que es algo simplemente incomprensible. Representa que son las fuerzas creadoras de las leyes físicas, el tiempo o el universo mismo. Me gusta también pensar en lo anisotropico como algo divino por cómo es se ve zaShunina en la imagen promocional de la serie, pues parece Jesucristo dando la buena nueva. Una referencia bastante acertada por tal y como es presentado al principio el personaje en su llegada a la Tierra.

El plano anisotropico parece ser una dimensión superior a los universos, pues en ella hay más información y capacidad de procesarla. Pero lo seres anisotropicos necesitaban más de esta, y por ello crearon los capullos de información (se comparan con capullos de gusanos de seda). Estos capullos son la realidad comprendida y conceptualizada por la humanidad, pero no pueden entender lo anisotropico, debido a que es algo superior a su entendimiento. Ki, Wa, Sa… esperaron eternamente a que uno de estos capullos presentase algo especial, una singularidad, hasta que uno lo hizo: el capullo (universo) en el que se encontraría la humanidad. Ahí es donde la serie peca de antropocentrista, pues concibe al ser humano como lo especial y singular no en el universo, sino en la existencia más allá de este. No es que nosotros seamos únicos y especiales, sino que nuestro mismo universo lo es al estar nosotros. Tal y como lo presenta la serie, entiendo que la singularidad a la que se refiere es básicamente la razón humana, que supuso una fuente de información única para los seres anisotropicos. Puede que al principio se refiriese a la vida misma, pero entonces no se explica el porqué zaShunina no llega a la Tierra hasta que se haya desarrollado el pensamiento humano.

Resultó que ante esta esperada singularidad solo hubo un ser anisotropico que decidió adentrarse en el universo en el que se dará la vida y, posteriormente, la humanidad (que tiene esa singularidad tan deseada). Es el Wa, lo que en un futuro se encarnará en la persona llamada Saraka Tsukai. Es entonces cuando el concepto de Dios o lo divino queda algo distorsionado, pues tal y como vemos en Wa/ Saraka y también en zaShunina, estos pueden corromperse con las emociones humanas. No solo eso, sino que además parecen sentir la necesidad de algo (información). Tampoco entraremos en una discusión teológica, pero está claro que la serie presenta su idea particular de ser superior creador, ser anisotropico, Dios, o como lo queráis llamar. Del mismo modo que lo han hecho las religiones. Solo que esto es una pequeña obra de ficción que juega un poco con los conceptos, y no un dogma o una teoría teológica de la realidad.

Respecto a la llegada de zaShunina a esa zona concreta de Japón, esta está justificada bien en su momento, pero hay que decir que también es mucha casualidad que fuese justamente donde estaba la persona en la que se había encarnado el primer ser anisotropico (Wa). ¿Acaso fue ella quien subió el nivel de la bondad que sintió zaShunina allí? ¿Cómo no se dio cuenta antes de que se encontraba tan cerca?

La evolución humana y la respuesta correcta

ZaShunina no parece tener malas intenciones para la humanidad, más bien al contrario, sino que quiere hacer que avance. ¿Pero hacia dónde? En el capítulo 8 Wa/ Saraka dice que la aparición y evolución de la vida es algo que se da de forma natural, simplemente se da y es así. Nadie ha intervenido en ella, y tal y como los seres anisotropicos presenciaron en su aparición, es algo que sucede naturalmente y que por ello supone un milagro. ¿Entonces hacia dónde representa que va esa evolución si parece darse de forma tan arbitraria?

Seikaisuru Kado, Shindo y Saraka

Cuando zaShunina dice que viene a “avanzar” a la humanidad ya está diciéndolo dentro de unos valores que la misma humanidad ha creado, y son los que establecen que la evolución es algo que supone un avance hacia lo mejor, siendo lo mejor en nosotros una facilitación de nuestra vida a través de la tecnología. Esta es la “respuesta correcta”, falsa o no, que parece haberse creado la humanidad para su propia satisfacción personal. Puede ser totalmente falso, como falsa era la concepción occidental de la civilización (en la época de la colonización) como el culmen de la evolución humana, siendo esta para ellos superior a las sociedades de “salvajes” que se encontraron en sus periplos de exploración. Es misma idea de “civilización” fue una falsedad ideada para la propia satisfacción de los colonizadores occidentales, y para la justificación misma de esa colonización.

Si la “respuesta correcta” que estamos manteniendo ahora (y que es liderada por la ciencia) es falsa o no, es algo que puede que la serie cuestione un poco. ¿Acaso el objetivo final de la evolución es la inmortalidad que nos hará trascender nuestra humanidad y aquello que nos define? ¿Acaso importa verdaderamente eso mientras tengamos otros problemas como la injusticia social? ¿Qué nuevo sentido tendría la vida si se pierde la muerte, que es el opuesto que la define? Dejo simplemente caer estas preguntas que la serie puede despertarnos y plantearnos durante su desarrollo. Shindo parece tener claro al final de la serie que no aceptará perder su humanidad, además de que todo el plan de zaShunina era un acto de egoísmo para su propia satisfacción de sed de información.

ZaShunina puede equivocarse, y no ve las claras repercusiones negativas de los artefactos que trae para “avanzar” a la humanidad. Estos acarrean consecuencias que no había contemplado, pues suponía ilusamente que la humanidad iba a compartirlos de forma totalmente igualitaria entre sí.  Ese es el problema respecto al primer artefacto, el Wam, que aunque el tema de la distribución queda algo solucionado, después tenemos el problema de qué se hace con las otras energías y toda la gente que trabajaba en ellas. Algo que la serie no plantea (pues sería muy complejo y extenso de desarrollar) pero que con su final dilucida rápido.

No es necesario ir comentando cada artefacto que presenta zaShunina, pues esencialmente lo que comportan estos es el tema central de la serie, la voluntad final que tenía zaShunina y de lo que se deriva las dos posturas enfrentadas que se dan hacia el final: a la humanidad se le presenta la oportunidad de trascender su humanidad misma, de superar aquello que la había definido como tal durante su historia. Esto es así ya que en realidad los artefactos anisotropicos solo son piezas para el “paso evolutivo” final, que es el paso de la humanidad al plano anisotropico. A una realidad superior más allá del universo concebido y conocido, es decir, elevar a la humanidad a lo divino.

ZaShunina, que no ha conocido por dentro a la singularidad que es la humanidad, quiere elevar a esta a lo que cree ser su paso evolutivo final para así poder satisfacer su ansia de información. Por otro lado, Wa/ Saraka, que sí ha conocido a la humanidad y su forma de ser, ve que lo anisotropico simplemente destruirá la naturaleza de lo humano y quiere impedir que zaShunina acabe con ello. Ella ha aprendido a amar a la humanidad por lo que es para sí misma, no por lo que puede ofrecerle a los seres anisotropicos. Dice ella misma: “Los seres humanos viven como mejor pueden con el tiempo que se les es dado”. Es decir, cuando son mortales. Si pasan al plano anisotropico se entiende que dejarían de ser mortales y, por lo tanto, humanos. Tampoco tiene sentido forzar a la humanidad a ello, pues entonces se perdería la singularidad que hay en ella al ser doblegada por una voluntad superior. No es que zaShunina quiera acabar con la humanidad, pero cegado por querer convertir a esta en la fuente de información única que los seres anisotropicos estaban buscando, no ve que si lo hace la humanidad ya no será aquello que la define. Cuando ve que es así, y que aquello que podía llenar su vacío de información se niega a serlo, corrompido por lo humano decide simplemente eliminarlo.

Finalmente, ¿a qué se refiere el título de la serie con “la respuesta correcta”? Es el destino de la humanidad y, de forma individual, aquello por lo que uno vive. ZaShunina lo ve en términos de evolución, la cual es clara para él: la elevación de la humanidad a lo anisotropico, en lo que dejará de tener problemas y su poder singular podrá ser explotado al 100%. Al menos hasta que se da cuenta de que eso no puede ser así. De forma individual se ve clara en algunos personajes, como en los periodistas en el último capítulo. Ven que zaShunina parece pretender acabar con la humanidad, y ante esta situación de desesperación ¿cuál es su resolución final? ¿Su “respuesta correcta”? Informar de la verdad, como periodistas que son.

La conclusión final es que básicamente todos vamos hacia algo, y descubrir el qué o dónde es algo que solo cada uno descubrirá. Los periodistas informan de la verdad, el padre y hermano de Saraka practican su arte de esculpir el metal, la profesora Kanata seguramente se pasará la vida intentando saber cómo llegar al plano anisotropico, etc. Todos buscan su “respuesta correcta”, como las escenas finales de la serie nos muestran. Respecto a la “respuesta correcta” de la humanidad, como ya he dicho la serie simplemente cuestiona algo lo que podríamos concebir como la que se está siguiendo ahora liderada por la ciencia, pero no se moja mucho más. Al final de la historia deja una humanidad consiente de la existencia de algo superior (lo anisotropico) y de que hay algo más allá del universo concebido.

Y hasta aquí la primera entrada de análisis del blog. Espero que os haya gustado y que os haya parecido interesante. ¿Estáis de acuerdo con el punto de vista con el que he visto la serie? ¿Difiere mucho del vuestro? !Comentádlo! Desde luego Seikaisuru Kado ha sido una gran sorpresa que ha salido en una temporada algo floja,  y que presenta uno temas muy potentes e interesantes. Además, logra transmitirlo de una forma relativamente comprensible, al contrario que otras como Serial Experiments Lain. Es una pena que la animación en cgi aleje a muchos de ver este anime, entre los cuales me incluía. No es que lo defienda, me sigue pareciendo aún algo inferior respecto a la animación 2D tradicional mientras siga viéndose así de mal. Uno se acaba acostumbrando, pero es eso, que me tengo que acostumbrar a algo malo. Tampoco entiendo su uso totalmente arbitrario y sin seguir ninguna lógica, combinándolo con la animación tradicional (en los personajes) sin ton ni son. En ese aspecto se podría haber aprovechado más la clara diferencia que hay entre ambos estilos de animación. Igualmente, es una muy buena serie y hasta ahora ha sido de los mejores animes que han salido este año.