Saboreando los 80, Parte III: Impresiones de series (1)

Tenía pensado hacer esto como una entrada de primeras impresiones de temporada, pero al final preferí algo más completo y con menos animes de la década para ofrecer unas mejores impresiones de cada serie y no quedarme en la superficie de cada una. Los 80 están llenos de series de televisión de animes muy largos, entre ellos eternas comedias románticas (Urusei Yatsura o Ranma ½), romances (Touch, Maison Ikkoku) o shonen de peleas (Saint Seiya, Hokuto no Ken, Dragonball…), así que para esta entrada de momento solo me centraré en algunos animes relativamente cortos que he ido viendo y que el tiempo me ha permitido hasta ahora disfrutar. Probablemente, lo mejor de la década se esconde entre esas largas series, pero como no todo el mundo quiere ni puede meterse a empezar un anime de 200 capítulos, aquí tenéis las impresiones y recomendación de 5 animes de duración asumible (alrededor de 50 capítulos como máximo).

Pondré una puntuación de recomendación del 1 al 5 como orientación de lo que vale la pena cada serie, donde:

1: No vale la pena perder el tiempo en ella, totalmente olvidable.

2: Correcta, pero nada sobresaliente o de gran calidad.

3: Buena, puede que no del agrado de todo el mundo, pero merece un intento.

4: Muy buena, aunque con sus defectos y puede que no tan icónica como para ser algo indispensable de ver.

5: Excelente, indispensable de ver de la década.

 

Kimagure Orange Road

Años de emisión: 1987-88

Género: romance, comedia, sobrenatural

Estudio: Pierrot

Episodios: 48+ 8 OVA’s+ 1 película

Clásico del género de comedia romántica, Kimagure Orange Road nos cuenta la historia de Kyosuke Kasuga, quien a sus tiernos 15 años tendrá sus primeras experiencias románticas viéndose envuelto en un triángulo amoroso con Madoka Ayukawa y Hikaru Hiyama. Siendo la primera más madura y reservada y la otra pura inocencia y alegría, junto a un típico protagonista patoso e indeciso resulta en una comedia romántica que equilibra bien sus dos géneros, y aunque se alarga algo más de los necesario y da algunas vueltas de más, nos deja con una bonita banda sonora (y excelentes openings), capítulos bien divertidos o con una buena tensión romántica, y un muy buen final en una película que cierra todo lo desarrollado durante la serie. Las OVA’s adaptan capítulos del manga, pero no son imprescindibles de ver.

Sinceramente, una de las mejores comedias románticas que he podido ver. Por tener un trío protagonista bien carismático y que contrasta a la perfección, una banda sonora con algunos temas preciosos, y un toque sobrenatural que ameniza muy bien el disfrute del día a día de Kyosuke y compañía, Kimagure Orange Road es una excelente comedia romántica, que si bien no es perfecta, sí un must see para los amantes del género y del romance en general.

NOTA: 4’5

 

 

Dirty Pair

Años de emisión: 1985

Género: acción, ciencia ficción, aventura, policíaca

Estudio: Sunrise

Episodios: 24+ 12 OVA’s+ 1 película

Serie de acción ligerita protagonizada por las Lovely angels Kei y Yuri, una pareja de agentes de la WWWA, empresa que se dedica a resolver problemas enviando a sus mejores agentes a solucionarlos. Kei y Yuri también son conocidas por el infame nombre de “Dirty pair”, ya que cada vez que estas gamberras chicas de acción tienen que resolver un caso acaban produciendo muchos daños colaterales y destrucción a su paso. Muy episódica y con un diseño de las protagonistas bastante icónico, Dirty pair no es una gran serie ni algo que merezca mucha atención, pero cumple bien con su cometido: acción, entretenimiento y diversión a través de los diferentes trabajos de Kei y Yuri.

Es interesante ver en la década un par de protagonistas femeninas independientes de personajes masculinos, pero ellas mismas (aunque son divertidas y como dúo funcionan bien) son personajes más bien simples y se mantienen bastante planos a lo largo de la serie. Cumplen como protagonistas de una serie de acción, pero no tienen desarrollo alguno o profundidad, y cualquiera de sus deseos es bastante superficial. La película es como un episodio largo, solo que con mejor animación y dibujo, banda sonora y más destrucción. Lo cual está bien y la hace más interesante si te pica la curiosidad a ver alguna aventura de la Dirty p… las Lovely angels.

NOTA: 2

 

Ginga Nagareboshi Gin

Años de emisión: 1986

Género: acción, drama, aventura

Estudio: Toei Animation

Episodios: 21

El temible oso Akakabuto ha tomado hace tiempo el control del desfiladero de Futago, y ante su amenaza intentarán acabar con él los cazadores de osos como Gohei. La historia empieza con su enfrentamiento contra este junto a su perro Riki, pero la pelea será fatal para estos, y su legado será traspasado al cachorro de Riki acabado de nacer. Para vengar la muerte de su padre y mantener el legado de su raza Akita Tora-ge (usada tradicionalmente por los cazadores de osos), Gin tendrá un largo camino que recorrer para estar a la altura de su destino y voluntad.

Con un cierto tono épico, Ginga Nagareboshi Gin nos narrará como Gin se separará de aquellos humanos que lo vieron nacer para formar parte de una jauría de perros salvajes en la que encontrará grandes amigos y aliados para enfrentarse a su destino final. Un anime protagonizado casi al completo por perros, pues al principio son presentados algunos humanos que una vez Gin se separa de ellos estos toman un papel mucho más secundario. Los perros son humanizados y hablan, pero se hace de una forma particular bastante acertada, pues las relaciones que se dan entre ellos se dan en valores muy marcados y con cierto aire militar como el honor, la valentía, el orgullo, la lealtad o la idea de soldado. Estos son temas fundamentales en la historia y que marcan mucho a los personajes, y hacen que se aleje la visión de estos como simples perros.

Mucha acción cruda y violenta, aunque con sus altibajos debido al uso de frames totalmente estáticos que actualmente pueden cortar mucho el dinamismo de una escena de pelea. El autor se concede bastantes licencias a la hora de los movimientos de los perros en favor de la espectacularidad y variedad, y tiene sus toques de fantasía al introducir cosas como “perros ninja” o técnicas especiales. Más allá de estos pequeños detalles (poco frecuentes), y que los osos enemigos son casi como monstruos, la serie mantiene bastante las patas en la tierra.

Uno de los animes de los 80 que me ha parecido que más le pesan los años, especialmente en la música y la dirección, pues la expresión del drama o la sorpresa se sienten muy antiguos y que ya no expresan tan bien lo que pretenden en comparación a los estándares actuales. Aún así,, los personajes animales están bien definidos, con buenos desarrollos y todo acaba resultando en un anime con una historia épica, con temas potentes, que se siente muy de la época y que también merece ser vista por ese protagonismo animal tan poco usual en el anime.

PD: no apta para gente sensible al sufrimiento animal.

NOTA: 3’5

 

Space Runaway Ideon

Años de emisión: 1980-81

Género: mecha, ciencia ficción, acción

Estudio: Sunrise

Episodios: 39 + 2 películas

Dirigida por Yoshiyuki Tomino (Gundam), Space Runaway Ideon nos cuenta la historia futurística de una colonia humana situada en el planeta llamado “Solo”. Se trata de un futuro en el que la humanidad ha establecido diversas colonias a lo largo de la galaxia, en la que solo se han encontrado restos de extintas civilizaciones alienígenas. En primera instancia el planeta Solo no es diferente, pues encontrarán los restos de la “Sexta civilización”, pero entonces sufrirán el ataque y primer encuentro con vida extraterrestre: el Clan Buff. Estos van en busca de los restos de la Sexta civilización y del poder de “Ide”, algo que los humanos de Solo han encontrado primero. En este primer encuentro Cosmo, Kasha y Jordan Bes se subirán a unos vehículos de esta antigua civilización, y entonces despertarán al poderoso mecha al que llamarán “Ideon”, gracias al cual podrán combatir al Clan Buff. A partir de ese momento empezará una larga persecución espacial constante entre los humanos del planeta Solo y el Clan Buff.

Con un planteamiento bien interesante y con mucho potencial, Space Runaway Ideon por desgracia se alarga en una cantidad de capítulos innecesarios que, además, se vuelven muy repetitivos en una constante batalla entre el Clan Buff y los humanos liderados por Jordan Bes. Aún eso, a lo largo de los 39 episodios la serie presenta algunos elementos de ciencia ficción interesantes, un desarrollo de personajes decente y un buen misterio alrededor del gran mecha Ideon. El choque entre las dos razas alienígenas es bien aprovechado en algunos momentos (social o culturalmente), mientras que en otros es totalmente olvidado que son dos razas distintas que no deberían ni poder entenderse lingüísticamente. También están bien presentados los conflictos entre los personajes de la nave Solo, y los posteriores que se dan entre otros asentamientos humanos del espacio.

La serie fue cancelada y debido a eso contó con un final totalmente precipitado, no solo argumentalmente sino que también a nivel de relaciones entre personajes. Es por ello que en 1982 se hicieron dos películas: “A Contact”, un resumen de gran parte de la historia, y después “Be Invoked”, el apoteósico y más satisfactorio final. ¿Mi recomendación? Después de pasar por los 39 episodios, que pueden volverse algo pesados debido a su repetitividad del conflicto entre las partes enfrentadas, probablemente lo mejor es verse directamente la primera película resumen y después la segunda que cierra la historia. Be Invoked es conocida por haber sido una influencia en Evangelion, y si bien eso se puede notar en algunos aspectos, esta está igualmente a años luz de llegar al nivel del clásico de GAINAX.

NOTA: 2

 

 

Sakigake!! Otokojuku

Años de emisión: 1988

Género: escolar, comedia, artes marciales, acción

Estudio: Toei animation

Episodios: 39 + 1 película

Imaginad como sería el instituto ideal que acogería personajes como Kenshiro, Jotaro, Golgo… y Otokojuku sería la materialización de ello. Probablemente, uno de los animes escolares más locos que haya podido ver. El instituto Otokojuku solo acoge a estudiantes hombres expulsados de otras escuelas, y a través de sus estrictos métodos de educación pretende refinar su masculinidad y hombría. Podría decirse que es una versión menos surrealista de Sakigake!! Cromartie Highschool, pero no por ello menos absurda.

Sakigake!! Otokojuku es un constante ensalzamiento de la virilidad y masculinidad hasta niveles absurdos, valores con los que la serie juega un poco y se nota el tono más irónico y de burla con lo estúpido que puede llegar a volverse cada capítulo. Los ochenta están plagados de protagonistas machotes, orgullosos, imperturbables y capaces de soportar cualquier situación, y este anime va saltando un poco entre la burla de ello con lo absurdo de su comedia, aunque a veces sí se los toma algo en serio. Con una cierta perspectiva más moderna se hace mucho más disfrutable.

Los niveles de absurdo van entre el maltrato constante de los protagonistas, castigos brutales que son directamente torturas o peleas a muerte entre estudiantes apoyadas por el propio director. Con frases lapidarias como: “Un hombre no debe mostrar sus lágrimas nunca, ni siquiera en el funeral de sus padres”, Sakigake!! Otokojuku es una de las pocas comedias que he podido encontrar de la década, y aunque puede que se alargue más de lo necesario, a cada capítulo va sorprendiendo con su nuevo alocado modo de reírse de valores masculinos tan recurrentes de la década. Conforme va avanzando se va convirtiendo más en un anime de peleas y va dejando de lado más la comedia, pero nunca del todo pues siempre está presente gracias a algunos personajes.

NOTA: 3

Y hasta aquí las impresiones y recomendaciones de estos 5 animes de los 80, espero poder hacer en un futuro -probablemente lejano- más entregas de impresiones de series cortas.

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Junji Ito y el éxito del terror

Esta entrada tiene como objetivo analizar el éxito del terror de Junji Ito, mangaka considerado como uno de los mayores exponentes del manga de este género. Aunque tengo varias obras del autor pendientes de leer, he podido hacerla sustentándome en el documental de Naoki Urasawa sobre manga (Naoki Urasawa no Manben), en el que conversa con autores del gremio en sus múltiples episodios. En este va hablando con los autores acerca de su trabajo, y mientras van viendo una grabación del invitado mientras dibuja van analizando y conversando acerca del proceso de creación del manga.

No voy a centrarme en cómo Ito presenta, desarrolla y da final a sus historias, ni analizaré ninguna de sus obras en concreto. Tengo presentes las pocas que he leído, pero me centraré en aquello que considero fundamental para construir una buena ficción de terror: la ambientación, el diseño… que, en última instancia, se traducen al dibujo y estilo del mangaka. Además, es aquello de lo que hablan los autores en el documental, de modo que es claro qué es lo que interesa en este caso a ambos autores: no su faceta como escritores, sino como dibujantes.

 

Terror y sensualidad

Uno de los primeros puntos discutidos en el documental y que Urasawa destaca de la obra de Junji Ito es el frecuente protagonismo femenino en sus historias. Y no solo eso, sino en concreto la belleza y sensualidad de que las dota y con las que las plasma. No se tratan de personajes sexualizados u objetificados para la venta pura y dura, sino de mujeres con una sensualidad especial, digna y misteriosa. Él apunta que esta sensualidad con la que las impregna se expresa a través de las pestañas –que son dibujadas de forma densa- y en los ojos, cuyo brillo es rodeado por un tono totalmente oscuro que conforme va hacia abajo del ojo se esclarece. Delicado y sutil, Junji Ito sabe cómo crear personajes femeninos atrayentes a la vista sin la necesidad de exponerlas como carnaza y objetificarlas. No objetificarlas para el espectador, pero sí para los horrores que las rodearán y a los que se verán sometidas y arrastradas.

 

Según Ito, en los mangas de terror son necesarias las protagonistas guapas, atractivas… Y es que el gusto de verlas compensa y contrasta con el horror y lo grotesco de las historias en las que se ven envueltas estas protagonistas. No solo son así para compensarlo, sino que además es una rápida manera de hacer que empaticemos con ellas y que con un simple vistazo ya nos gusten. Sabemos que no acabarán bien, al menos aquellas que son presentadas como futura víctima, pero su digna y misteriosa belleza nos atrae al instante y nos hace desear que no les ocurra nada.

 

Terror y realismo

Uno de los mayores aciertos del autor a la hora de cultivar el género terror es el estilo mismo de su dibujo. Las personas son representadas de forma bastante realista, y aunque podemos advertir un cierto estilo algo reconocible, las caras y las figuras se ven totalmente naturales. Debido a lo grotesco y violentamente explícito de la mayoría de sus historias, en el documental se ve como Ito usa referencias de libros de medicina o incluso un espejo para verse a sí mismo, de modo que logra que estas sean de lo más realistas, naturales y de lo más viscerales. En resumen, su terror y violencia se sienten terroríficamente cercanos y reales.

 

El propio autor en el documental expone otro de los puntos fuertes de su estilo de dibujo, y es que el realismo en el que este se expresa ayuda a hacer que sus alocadas historias sean más creíbles. Aunque estas sean complicadas de sustentar en una argumentación razonable que pueda exponerse y justificarse verbalmente, sí lo pueden hacer siendo plasmadas de la forma más realista posible y visualmente creíble. Si no puedes engañar con palabras, hazlo con la fuerza de los dibujos, o con otras palabras de Junji Ito: “Si al menos no dibujo los detalles de forma realista, entonces se acaba convirtiendo en una historia ridícula”. Verdaderamente, sus historias necesitan de un dibujo que las hagan creíbles.

En el documental/ diálogo entre los mangakas Urasawa resalta la lentitud del trazo y dibujo de Ito, oponiéndolo a la rapidez de los otros artistas que han pasado por el programa. En ese momento podemos centrarnos en la atención al detalle de Ito en cada sombra, cada arruga y cada trazo de terror imbuido en cada gota, pedazo de carne, decrepitud y elemento grotesco que pueda imaginar el autor. Independientemente de lo surrealista y sobrenatural que el autor plasme en el papel, este logra hacerlo con una exactitud que lo hace creíble y le da vida. Y gran parte del éxito de su obra reside en esto. Sorprende aún más esta actitud si tenemos en cuenta que Junji Ito trabaja mayoritariamente solo, aunque también hay que tener en cuenta que sus tiempos de entregas seguramente serán muy distintos a los de cualquier otro mangaka que trabaje en otros géneros más comerciales, y no en el terror.

 

En un cierto momento se destaca como Ito es incapaz de dejar un espacio en blanco, hablando entonces él mismo de una especie de “fobia al espacio en blanco”. En obras tempranas como Tomie lo que podrían ser estos espacios en blanco serían substituidos por simples fondos negros. Posteriormente, y con la mejora del dibujo del autor, estos se tornarían en paneles inundados por una cantidad de detalles ingentes, en un detallismo barroco ofuscante. ¿A qué se traduce esto en una obra de terror? Tanto los fondos negros como los mejorados paneles llenos detalle y con ínfimos espacios blancos no dejan descansar al ojo. Mientras vamos leyendo la historia y fijándonos en el dibujo que nos la narra también, nos enfrentamos a páginas repletas de detalles, líneas y un sinfín de formas en las que fijarnos. Mientras leemos el ojo no puede parar tranquilo en el horror vacui de Ito, y aunque un fondo negro pueda parecer una zona de descanso visual, no lo es en una historia de terror, pues sabemos que detrás de esta oscuridad puede esconderse algo terrorífico. El enorme detalle constante hace trabajar al ojo en un análisis continuo de aquello que se ve obligado a mirar, volviendo así la experiencia más agobiante. Otro autor sin la atención al detalle y el talento de Ito nos lanzaría a un mar de confusión de líneas indiscernibles, pero gracias a la calidad del dibujo podemos comprender lo que vemos, huyendo así de una confusión que solo haría que desmejorar la experiencia y sacarnos de ese agobio y terror al que nos invita el autor a “disfrutar”.

El episodio en el que Urasawa (Monster, 20th Century Boys, Yawara!…) conversa con Junji Ito (Uzumaki, GYO, Black Paradox…) es el segundo de la cuarta temporada de Naoki Urasawa no Manben, y está totalmente recomendado si queréis además ver a ambos artistas conversar tranquilamente sobre el manga, como comparten sus instrumentos de trabajo y las ideas diferentes respecto a sus modos de dibujar. Poder disfrutar de esta clase de material es una delicia para aquellos interesados en la visión artística y más académica del manga. Poder ver directamente a los autores conversar sobre su estilo, como lo plasman en el trazo, la visión que tienen de su arte y como ambos comparten sus ideas es algo fundamental, o al menos muy importante, para poder producir cualquier tipo de texto teórico acerca del manga. Dicho esto, espero que os haya gustado la entrada y que os haya parecido interesante.

 

El “anime” no lo creó Japón

A raíz del anuncio del famoso youtuber El Rubius de que su cómic iba a inspirar una serie de animación -categorizada por él mismo como “anime”- la eterna discusión sobre “lo que es anime y lo que no lo es” ha resucitado. Sinceramente, poco puedo añadir a la discusión que no se haya dicho ya. Gran parte de lo que voy a decir es repetir lo que otros ya han expuesto en vídeos, blogs, redes sociales… pero ya que tengo mi espacio especial para arrojar mi verborrea sobre animación y cómics, me veo obligado a aprovecharlo para defender la que creo que es la postura correcta respecto al tema y a poder ser arrojar algo más de luz a lo que considero un malentendido histórico y cultural.

Nombres, nombres, nombres… ¡cuánto nos gusta sentirnos especiales! La concepción del término “anime” más extendida, incluso entre gente que disfruta asiduamente de animación, fue inventada por otakus no japoneses. La palabra japonesa para designar a los dibujos animados, la animación… es “anime”, término usado evidentemente en esas mismas series o películas. Cuando las series de animación japonesa se popularizaron en el extranjero estas lo hicieron porque en un inicio se produjo un choque cultural entre los productos animados occidentales y aquellos dibujitos chinos que venían de Japón. El público que quería seguir disfrutando de la animación encontró en esas series de ese lejano país algo nuevo, pero como no podía llamarlo del mismo modo que los cartoon, dibujos animados, dibujos… se apropió del término nipón “anime”.

Cuando las series animadas japonesas eran claramente diferentes al producto que el mercado de animación occidental ofrecía, tenía sentido que fuesen categorizadas con el concepto occidentalizado de “anime”, pero actualmente ese término, con ese sentido, ya no es válido. Ese concepto se sostenía por unos pilares muy básicos que hoy en día están por los suelos gracias a nuestra amiga la globalización y al paso del tiempo:

El dibujo/ animación. Los animes de los 80 y 90 afianzaron en el imaginario popular occidental un estilo de dibujo muy concreto que se relacionaría con los dibujos animados japoneses. Grandes ojos o cabelleras de extrañas formas y colores serían algunos de los estigmas que marcarían al anime y que actualmente se siguen manteniendo, pero si uno compara el dibujo de Utena, Dragon ball, Death note o The Tatami galaxy, verá que el anime es un arte, como muchos otros, con una enorme variedad de estilos de dibujo y que encasillar a este por uno en concreto no tiene ni pies ni cabeza. Del mismo modo que no decimos que las obras de Naoki Urasawa (Monster, 20th Century boys) o Takehiko Inoue (Slam Dunk, Vagabond) no son “manga” por no seguir un estilo parecido al de muchos otros cómics japoneses.

País de origen (producción, dibujantes y animadores…). Si bien durante la entrada vengo hablando de “dibujos animados japoneses”, debo expresarme en estos términos como convencionalismo y para que nos entendamos entre todos, pero conforme ha pasado el tiempo y la historia de la animación el origen del producto ha ido perdiendo significado y relevancia para categorizar algo como “anime” o no.

Esto puede justificarse con el extendido fenómeno de las coproducciones, de lo cual hay múltiples ejemplos: la series de “Erase una vez…” (1987) son coproducciones francesas y japonesas (y de entre muchos otros países), al igual que otras como Ulises 31 (1981). O entre Italia y Japón, que surgirían series como Montana Jones (1994-95), La Leyenda del Zorro (1996-97) o Meitantei Holmes (1984-85), esta última inspirada en las historias de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle como versión perruna que contaría con la dirección de Hayao Miyazaki en algunos episodios.

Ya que he mencionado Meitantei Holmes, cabe destacar que los años 70 fueron una década repleta de versiones animadas japonesas de novelas occidentales: Heidi (1974), Marco (1976), Akage no Anne (1979), El perro de Flandes (1975) o Las aventuras de la abeja Maya (1975-76) son originalmente una novela suiza, italiana, canadiense, inglesa y alemana respectivamente. Para definir algo como anime o no, ¿no deberíamos tener en cuenta también la obra original en la que se basan estos “animes”?

Acabando un poco el tema de la nacionalidad, ¿acaso en el siglo XXI nos preocuparemos del lugar de nacimiento o el idioma que hablan aquellas personas que han dibujado y animado estas series y películas? ¿Qué hacemos con los estudios coreanos que participan en los animes? ¿Y los artistas no japoneses que también están metidos en la industria? ¿Sus escenas, fondos o frames no son “anime”? ¿Olvidaremos que una de las inspiraciones de Ozamu Tezuka fueron las animaciones de Disney, o que la cultura popular occidental ha sido una influencia constante para la industria del anime?

Estilo/ narrativa/ temáticas… Claramente, el punto más peliagudo y complejo de abordar. Una vez dilucidados los temas del estilo de dibujo y el origen de la obra, toca explicar ese otro elemento que sería fundamental en el choque cultural entre animación japonesa y animación occidental: el “cómo” y “sobre qué temas” cuenta el anime sus historias.

Para poder abarcar este apartado de una forma completa y óptima debería exponer, analizar y comparar múltiples elementos de la animación occidental (mayoritariamente estadounidense) y japonesa: origen, historia y evolución, difusión y aceptación social e influencias. En este aspecto sí es importante tener en cuenta de dónde viene y quien ha hecho la obra, pues las diferencias culturales (ya sea en el autor o el público al que está dirigido en sus inicios) lo cambian todo. Para mí desgracia no tengo aún el conocimiento necesario, sobre todo respecto a la banda occidental, y probablemente no el suficiente para la banda japonesa para poder continuar la entrada por esos derroteros. No solo eso, sino que sería un trabajo tan extenso que lo haría algo pertinente para un TFG y no una corta entrada para un blog.

Para poder rematar de alguna manera la entrada con este apartado, sí puedo seguir la argumentación con la mención a algunas series, aunque tampoco es la forma que prefiero y más me satisface. Cuando los autores de Avatar: The Last Airbender (Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko, 2005-2008), Neo Yokio (Ezra Koenig, 2017), Totally Spies! (Vincent Chalvon-Demersay y David Michel, 2001-2014) o Gisaku (Baltasar Pedrosa Clavero, 2005) quisieron hacer estas obras, tenían una concepción muy clara sobre lo que era “anime” y aquello que parecía constituirlo. Les gustaba, y querían hacer algo parecido. ¿Cuál es el problema entonces? Que no es eminentemente japonés. Se inspira e intenta reproducir aquellos elementos que veían como definitorio del “anime”, pero al fin y al cabo la mente que las ideó no pensaba en japonés, o las manos que dibujaban y animaban estas series no cogían después palillos para comer.

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Llegados al 2017, categorizar algo como anime según su estilo, origen, dibujo o temática ya no es válido pues, como todas las artes, evolucionan con el tiempo y tienen la capacidad de expresarse de tantas formas que es imposible establecer un denominador común más allá de decir que es animación. Sería como decir que solo son arte aquellas obras producidas durante el Renacimiento y no las hechas en el siglo XIX o las artes vanguardistas. Con el tiempo los artistas japoneses se influenciaron de los occidentales y estos de los japoneses, resultando en un panorama de animación globalizado en el que los elementos culturales se entremezclan y pierden su identidad y exclusividad geográfica.

En conclusión, el significado que los otakus no japoneses le dieron al término “anime” era adecuado para su momento histórico, pero actualmente es una fase superada y el panorama de la animación ha cambiado demasiado como para seguir manteniéndolo de ese modo. El término ahora abarca un abanico mucho más amplio de productos animados. Con esto queda abierta una importante cuestión que dejaré en el aire y me encantará tratar en un futuro: ¿a partir de qué momento podemos hablar de un anime global?

Espero que esta entrada haya servido para aclarar algunas cuestiones o, al menos, despertar muchas otras. Es un tema del que se puede escribir y discutir mucho más, y probablemente mejor, pero al ver que el tema había resurgido había visto la oportunidad perfecta para exponer la postura que me he ido formando con el tiempo desde que se me planteó por primera vez. Dicho esto, estáis invitados a comentar lo que pensáis sobre el tema, si hay algún punto en el que voy equivocado o no he explicado bien.

Primeras impresiones animes otoño 2017

Damos el pistoletazo de salida a la última temporada anime del año, que independientemente de lo buenos o malos que sean los estrenos, vuelven títulos fantásticos como Gintama o Osomatsu-san que nos garantizarán unos pocos meses de buenos dibujitos. Si hay algún rezagado que no ha estado muy atento a las pasadas temporadas y quiere ponerse al día con el año, recomiendo encarecidamente ver Little Witch Academia, ACCA: 13-ku Kansatsu-ka, Seikaisuru Kado o Made in Abyss. Hasta ahora son para mí los imprescindibles que llevamos de año. Ahora bien, si algo hemos aprendido del pasado, es que la temporada de otoño puede dar sorpresas y dar el campanazo (Onepunch-man Yuri on Ice!!!, Osomatsu…), así que mejor estar atentos a los estrenos.

Como ya he vuelto a la rutina de la uni y además he dado el último paso de “otaco” de empezar a estudiar japonés, durante esta temporada solo seguiré lo imprescindible para después cuando lleguen las vacaciones de Navidad ponerme al día viéndome la temporada con un embudo en los ojos. ¡Así pues, vamos allá con lo que nos depara este otoño!

Estrenos de los que haré primeras impresiones:

Osomatsu-san 2                     Osake wa Fuufu ni Natte Kara

Umaru-chan 2                        Mahoutsukai no Yome

Dies irae                                  Kekkai sensen 2

Code: Realize                          Kujira no Kora

Houseki no Kuni                     Inuyashiki

Ou-sama Game                       Just Because

Black Clover                            Shoujo Shuumatsu Ryokou

Urahara                                    Juuni Taisen

Pingu in the City                     Evil or Live

Como siempre, decir que esta entrada se irá actualizando conforme se vayan estrenando los animes de la temporada.

Black Clover

[insertar mentalmente imagen de esta cosa]

De Black Clover llegué a leer los primeros capítulos del manga en su momento cuando me enteré de su existencia, y no tardé mucho en ver que en él se concentraba lo peor que podía ofrecer el género del shonen de peleas. Cuando repartían calidad en la nueva generación de este género Boku no Hero Academia se quedó la mayoría, y para Black Clover solo quedó la mediocridad. Si bien ambos tienen sus clichés y tampoco puede decirse que sean originales, Boku no Hero al menos tenía una ambientación relativamente diferente e innovadora al resto de series de shonen de peleas más populares, mientras que Black Clover era una simplona serie de fantasía medieval como otras tantas.

Mientras Horikoshi (autor de Boku no Hero) tiene un estilo de dibujo algo caricaturesco y con cierta personalidad que le queda perfecto a la temática de su historia, el de Yuuki Tabata, sin ser algo tampoco muy regular o normal, no desprende la personalidad que tiene el de Horikoshi. Respecto a los diseños de los personajes es otra historia, pues los de Boku no Hero están a años luz de la mediocridad de los de Black Clover, que son de los más corrientes, sosos y sin gracia alguna. Por otro lado, mientras una tiene buenos personajes femeninos como Ochako, Momo o incluso Tsuyu, la otra tiene a una tsundere al uso insoportable (Silvia Noelle).

Finalmente, mientras el anime de Boku no Hero será recordado por una fantástica adaptación y una animación excelente de las manos del estudio Bones, Black Clover es adaptado por Pierrot, el cual poca presentación necesita con su nefasta tradición de adaptación de otros shonen de peleas.  Poco más que añadir aparte de que es una serie mala, cliché en su peor y menos original forma, y que no aporta nada al género. La comparación con Boku no hero era inevitable y perfecta para la situación, pues son de lo más fuerte actualmente en el género. Pero mientras una lo tiene bien merecido, la otra es un ejemplo de que no siempre lo popular es bueno. Recordemos que existen también cosas como Fairy tail.

 

Karamatsu-san 2 – 01

Marzo de 2016, el mundo del anime se queda desolado tras el final de la emisión de las aventuras del gran Karamatsu. Millones de Karamatsu girls y Karamatsu boys se sienten vacíos sin la dosis semanal de aquel dandy, ese seductor infalible y fabuloso que conquistó sus corazones durante 25 episodios. Pero tranquilos/as, Karamatsu boys y Karamatsu girls, el sufrimiento y la sequía de su amor ha llegado a su fin pues nuestro querido Karamatsu ha vuelto con su tropa de hermanos para arrancarnos una vez más las risas que ya nos dieron en su primera temporada.

Fantástico retorno de los sextillizos más vagos, desgraciados y pajilleros del anime en dos pequeñas historias que han dividido el primer episodio. Todo el capítulo en sí ha estado en la línea de la primera temporada de romper la cuarta pared y ver cómo los sextillizos originales del pasado ven en una televisión el futuro que les depara. La primera opción que han visto ha jugado con la realidad derivada del éxito de la primera temporada del anime que se estrenó en el 2015, y solo por eso ya ha estado maravilloso. Por otro lado, la segunda versión del futuro de los Matsus ha explorado sus “yo” que tienen éxito en la vida protagonizando historias de diferentes géneros, e incluso pasando por cambios en el estilo de dibujo por época o formas de animación, e incluso pudiendo ver a un Totty en Live action. ¿Qué más puedo decir? Osomatsu vuelve por la puerta grande y lo hace para quedarse durante un tiempo.

 

Urahara – 01

Abandonada a los escasos 7 minutos de episodio. Los animes de chicas monas tienen su público, animes de comedia ligera para pasar un rato tranquilo, relajado y desconectar de la existencia, nada más allá de eso. Ahora bien, tampoco significa que cualquier cosa valga, no cualquier cosa como esto. En general los diseños son malos, especialmente el de la chica pelirosa que ya vi en las imágenes promocionales y el tráiler. Entre el pelo rosa, el peinado, las estrellitas, la bufanda rara parlante, las grandes pestañas y el kimono lo hacen un popurri sin ton ni son que acaba totalmente con la pretensión de representar una chica mona. No hay una sensación de conjunto, un patrón único que seguir y que en general muestre algo kawaii. Es querer endulzar excesivamente algo metiendo ingredientes que por sí solos pueden funcionar, pero que juntos no pegan y empachan. Después tenemos los diseños del resto de personajes, a los que simplemente es poner una colita y algún rasgo de gato y monstruo para satisfacer la cuota de fetiche de la temporada. Demasiados estrenos perder el tiempo en algo que puedo suplir con comer un terrón de azúcar.

PD: Sí debo concederle la calidad de los fondos, que presentan bien la ambientación calmada, cuqui y vistosa que enmarca las monerías de las protagonistas. Más allá de eso, no puedo destacar ninguna cualidad más.

 

Juuni Taisen – 01

Un Battle Royale sin más. Para los que no estén familiarizados con el término, básicamente significa un “todos contra todos”. Siempre es un tipo de historia muy jugosa y que bien hecha puede dar como resultado una serie bien entretenida, pero no puede basarse solo en echar al campo de batalla varios personajes vistosos para que se maten entre sí. Uno necesita de un contexto, una buena presentación que justifique la batalla, y el primer episodio de Juuni Taisen no la ha dado, siendo así un vago yendo directamente al meollo del asunto. Es por eso y por unos personajes que no me llaman nada la atención que no la continuaré. Puedo decir de bueno que la animación y el dibujo -al menos en este primer episodio- no han estado nada mal, así que como una simple serie de acción puede cumplir. Ahora bien, no hay que esperar ni una buena historia ni buenos personajes. La única presentación verdadera que hay es una pobre y escasa sinopsis que dice que estos estrambóticos personajes son los signos del zodiaco chino y que luchan para que se les conceda un deseo. En fin, máxima vagancia por parte del autor, será mejor esperar a que se vaya emitiendo para que alguien haga un AMV bien rico con las peleas acompañado de música de Linkin Park.

 

Ousama Game – 01

Ousama Game tiene exactamente el mismo problema que Juuni Taisen: tiene claro cuál es su propósito, pero en vez de introducirlo y justificar bien lo que lleva a que se dé lo que le interesa mostrar al autor, pasa directamente a la acción de forma totalmente precipitada. En este caso el propósito de la serie es mostrar un juego diabólico en el que se darán muertes de lo más escabrosas si sus participantes adolescentes no cumplen una orden (a ser posible algo sexual). Los personajes serán básicamente monigotes a los que mandar órdenes vergonzosas, sexuales…  que si no obedecen morirán, de modo que tampoco hay que esperar un buen reparto de protagonistas. No ha habido justificación alguna sobre el juego, quién lo organiza, cómo algo así es permitido por el gobierno… y aunque a lo largo de la serie se vayan descubriendo seguramente estas incógnitas, ha quedado claro que al menos en esta versión animada de la novela original no será algo que importe demasiado. Tanto lo más violento como lo sexual será censurado, de modo que será un quiero y no puedo de adolescentes chillando y llorando. Si queréis leer un manga con un estilo parecido y que sea un “quiero y lo hago” leed Battle Royale. Veré algún episodio más para ver cuanta violencia gratuita pretenderá mostrar, pero es muy poco probable que pierda el tiempo en ella.

 

Just Because – 01

Just Because anime

Absolutamente nada rescatable de este anime escolar número 824567 del montón. Protagonista genérico aburrido, estudiante transferido, apartado artístico plano y nada atrayente… Para que haya animes buenos y originales que destaquen han de existir cosas como Just Because. Lo peor de todo es que esto es un anime original, no es ningún tipo de adaptación, de modo que es aún más preocupante que se pierda el tiempo, el dinero y el esfuerzo en hacer producciones de este tipo desde 0.

 

Dies Irae – 00

El episodio cero de Dies Irae me ha dado sensaciones entre indiferencia y confusión. Ni puedo decir que me ha parecido bueno ni que me ha parecido malo. Ha sido, sin más. Tenemos a un grupo de gente con superpoderes en la Alemania de 1939 de entre los cuales destaca un fabuloso rubiales (Reinhard) que parece ser el jefe y que es de lo que más me ha interesado. El capítulo en sí ha servido para presentar parte de este grupo de personas con poderes que han sido invocadas por oficiales nazis, y que según la sinopsis de la serie su llegada al mundo implicará también su destrucción. La historia en sí se supone que ocurre en el Japón del presente, después de que este grupo desapareciese misteriosamente durante la Segunda Guerra Mundial. Nada de esa parte ha sido presentada, ni tampoco se ha justificado ese salto temporal que debe darse, ni la conexión que se dará entre los personajes vistos y los que habrá nuevos, de modo que ha sido una presentación a medias. Reinhard me ha llamado algo la atención y la estética de los personajes está bastante bien, de modo que seguro que veo algo más de Dies Irae, aunque no tengo ni la más mínima idea de por dónde pretender ir.

 

Shoujo Shuumatsu Ryokou – 01

Shoujo Shuumatsu Ryokou anime

La temporada pasada ya tuvimos un anime de personajes monos en un contexto hostil (Made in Abyss), y parece que esta lo volverá a tener con Shoujo Shuumatsu Ryokou. Esta vez el contexto que habitarán las jóvenes y adorables protagonistas será de posguerra, en un paraje desolado y nevado en el que la civilización ha muerto, de modo que no es tan atrayente como el Abismo de Made in Abyss. Aunque sea solo por el dibujo, Chi y Yuu ya me han parecido encantadoras y la química que hay entre ellas las hacen un par de protagonistas bien entretenidas de ver. Tiene una bonita y tranquila música que encaja muy bien en la serie y que ya nos advierte un poco que no tirará por un drama facilón. El contexto de posguerra se presta mucho a ello, pero espero que tampoco se abuse demasiado y se centre más en el desarrollo de las protagonistas, en la exploración y en la aventura pura y dura. Hasta ahora me ha parecido el mejor estreno, y es casi seguro que la veré hasta el final para ir viendo qué sorpresas les depara a las protagonistas el camino que seguirán en su intento por sobrevivir.

 

Pingu in the City – 01

Pingu in the City anime
NOOT NOOT

Noot noot noot (noot noot). Noot AOTY noot noot, noooooot! Noot noot noot noot noot -noot noot noot- noot. Noot noot noot (Evangelion), noot noot noot noot. Noot noot Cowboy bebop, noot noot noot. Noot noot noot noot, noot MASTERPIECE. Noot noot noot noot noot, noot noot noot noot noot noot.

Noot noot noot, noot noot noot noot noot noot. Noot noot – noot noot noot- noot noot. NOOT! Noot noot noot, noot noot noot noot. Noot noot Satoshi Kon noot noot, noot. Noot noot noot, noot noot noot noot. Noot noot nooooooot! Noot noot noot noot, Miyazaki, noot noot noot… ¿noot? Noot noot nooot!

 

 Himouto! Umaru-chan R – 01

Himouto! Umaru-chan R

¡Vuelve el personaje más odiado del verano de 2015! Oh dios, ¿ya han pasado dos años? El retorno de Umaru ha seguido la estela de lo que fue la primera temporada, esa cría perfecta y angelical ante la sociedad, pero una quejica otaku y gamer en casa que hace la vida imposible a su hermano. Disfruté de la primera temporada ya que la versión chibi me parecía una monada y de tanto en tanto me arrancaba alguna risa, así que obviamente iba a ver la segunda temporada. Tampoco es una gran comedia, pero es pasable y seguramente lo siga siendo. Esta vez el grupo de amigas está al completo des del principio, así que las múltiples dinámicas y gags entre personajes se darán durante toda la temporada, de modo que será algo mejor que la primera.

 

Houseki no Kuni – 01

¿Es este el mejor uso de cgi que he visto nunca? ¿Y además bonito? Más allá de lo buena o mala que pueda llegar a ser la historia de Houseki no Kuni, debido a la naturaleza de los personajes que la protagonizan (una especie de seres hechos de cristal), el cgi encaja a la perfección con estos. Simplemente, a los movimientos y el material del que están formados estos personajes les sienta bien una animación distinta, una animación que normalmente no acaba de mostrar movimientos naturales o representar bien los diseños de los personajes. En este caso todo ello funciona, y aunque algunas cabelleras no me acaban de gustar demasiado, pegan igualmente con la naturaleza de estos seres de cristal.

La historia nos narra un futuro en el que la Tierra está habitada por unos seres llamados Joyas/ Gemas. Son solo 28, y deben combatir unos seres lunares que pretenden cazarlos para usarlos como decoración. De entre las Joyas tenemos a Phosphophyllite (Phos), que debido a su poca resistencia y dureza se le asigna el trabajo de hacer una Enciclopedia de su mundo. Phos es entrañable y el resto de personajes de momento me han parecido correctos, y si a eso le sumamos un mundo interesante y un buen cgi puede haber un buen resultado. De momento veré más, espero que se desarrolle bien.

 

Mahoutsukai no Yome (The Ancient Magus Bride) – 01

Chise Hatori tiene una extraña habilidad que le permite ver y atraer a seres sobrenaturales, y durante su vida ha sido repudiada en su entorno. En su desesperación decide ponerse a la venta para al menos serle útil a alguien, y por suerte es comprada por el mago Elias Ainsworth, un ser que parece un demonio que decide convertirla en su aprendiz… y su esposa.

The Ancient Magus Bride tiene muy buena pinta, y aunque el proceso de la protagonista de convertirse en esclava por propia voluntad no me convence demasiado, se lo dejaré pasar para que haya historia. Chise ha tenido mucha suerte de ser comprada por alguien como Elias, que aun su demoníaca apariencia, parece un tipo de lo más amable y que lo último que le hará a Chise será daño. Eso sí, le dará un hogar y le enseñará magia, pero bajo el coste de convertirse en su esposa sin mucha opción a decidir. Está claro que la relación se desarrollará para bien para los dos, y verdaderamente me ha parecido una buena pareja que seguro que en un futuro será de lo más entrañable. Un gran mérito por parte del autor si tenemos en cuenta la apariencia de Elias o el cómo han acabado juntándose. El apartado artístico ha estado muy bien, especialmente las hadas o el fénix se han visto de fábula, al igual que los fondos. Promete buena fantasía y slice of life con una banda sonora bastante decente.

Ha sido de los estrenos más prometedores, pero que por desgracia no voy a poder tener en cuenta para el Top 10 del año, ya que su emisión se alargará hasta 2018 con 24 episodios. Eso significa un anime menos que verme de golpe antes de que acabe el año, así que un “hurra” por mí.

 

Code: Realize – 01

Code: Realize anime

Con 10 minutos ya he tenido suficiente para ver que va a ser una insulsa serie de acción  del montón con personajes poco originales y que no valen nada. La estética steampunk me ha parecido correcta, pero el resto no me llama nada la atención y no hay nada más rescatable. Representa que es un shoujo, y con el grupito de chicos guapetones de los que se ha visto rodeada la protagonista ya me ha quedado claro que no debía seguir perdiendo el tiempo en esto.

 

Kekkai sensen & Beyond – 01

De entre todas las series de acción mediocres y del montón de tanto en tanto suelen salir cosas buenas, y en el 2015 la primera temporada de Kekkai sensen fue prueba de ello. Vuelve Leo, Zapp, Klaus, Chain… Ese magnífico reparto de personajes que hacía de una simple serie de acción algo más. No solo eso, sino que además con una buena banda sonora y fantástica animación hacían de este Men in Black del anime una serie de acción que sobresalía de entre la gran ingente cantidad de mediocridad que sale a lo largo de las temporadas. El director ha cambiado, pero parece que el material original era lo suficientemente bueno como para funcionar por sí solo en su versión animada. La primera temporada nos dejó con grandes momentos, y aunque será difícil superar su primer ending, seguro que volverá a darnos algún episodio de la hamburguesa.

 

Kujira no Kora (Children of the Whales) – 01

¡Sorpresa! Fantástico inicio para Kujira no Kora, que empieza su historia con un primer episodio que demuestra un muy buen apartado artístico y una historia prometedora. El protagonista de esta serie es Chakuro, un chico de 14 años que vive en una isla en un mar de arena. La  mayoría de gente que puebla esta isla tienen la capacidad de dominar el Thymia, un poder psíquico que solo algunos pueden controlar con los sentimientos. Aquellos que pueden dominarlo son los “Marcados”, y a cambio de esta habilidad ven su vida reducida drásticamente, hasta el punto que a partir de los 30 su cuerpo empieza a degenerar. En este primer capítulo se nos introduce esta población con pequeños detalles de su cultura y sociedad, y cómo es liderada por aquellos que no pueden controlar el Thymia, pero sí viven mucho más tiempo.

El conflicto de la historia empieza cuando es avistada una isla en movimiento en el mar de arena, y a la cual van para explorarla. Allí Chakuro se encontrará con una misteriosa chica (tópico), la cual se encuentra totalmente sola. No tiene nombre, ha tenido que enterrar a sus compañeros, busca una isla llamada Falena… ¿Quién será? A partir de aquí empieza lo que será una aventura por explorar el mundo más allá de la isla en la que ha nacido Chakuro y descubrir la identidad de esta chica.

El estilo de dibujo recuerda bastante al de Kyoani pero sin ser tan moe, aunque tampoco sin llegar a su tremendo nivel de calidad. Igualmente, es muy agradable de ver, los diseños son bonitos, el mundo bien plasmado y detallado, y la historia tiene ese punto de misterio y aventura que tan bien funcionó en Made in Abyss, así que no encuentro motivo alguno para no ver más capítulos de Kujira no Kora. ¡Muy recomendada!

 

Osake wa Fuufu ni Natte Kara – 01& 02

Osake wa Fuufu ni Natte Kara

Anime de episodios de corta duración (3 min.) sobre una rubia a la que le gusta mucho beber. Además, está casada con barman que va dándonos la receta del cóctel que bebe la protagonista en cada episodio, así que eso cierra la rueda del alcoholismo de esta serie. El dibujo es mono, pero no me han hecho especial gracia ninguno de los dos primeros capítulos y no tengo demasiado interés en aprender recetas de cócteles, así que no veré más de Osake wa Fuufu ni Natte Kara.

 

Evil or Live – 01

Evil or Live nos cuenta la historia de un futuro/ presente en el que hay entre los jóvenes una fuerte adicción a internet. Esto les impide convertirse en personas de bien para la sociedad, y por ello existen reformatorios para “desintoxicarlos”.

Si bien la voluntad de la serie de tratar el tema del papel de internet (ya sea nocivo o no) en la sociedad es interesante, este es enfocado des del minuto cero de la forma más tendenciosa, facilona y pobre (empezando por el título) que se pueda hacer. “Buu buu internet es malo”, podría ser el resumen 100% acertado de lo que ha sido el primer capítulo de Evil or Live. No solo eso, sino que además parece que la historia irá en la línea de “mira que malos son los adultos”, teniendo un reparto de personajes adultos terrible y que abuse constantemente de los personajes internos en el reformatorio. Visualmente pobre y temáticamente muy mal llevado, Evil or Live no merece ni un segundo más de mi atención.

 

Inuyashiki – 01

ABUELO

ROBOT

JUSTICIERO

Si eso no te ha convencido para ver Inuyashiki, no sé qué puede hacerlo. Last Hero Inuyashiki nos cuenta la historia de Ichiro Inuyashiki, un padre de familia cuyo entorno no le trata nada bien. A eso se le suma que le diagnostican cáncer de estómago y que le quedan tres meses de vida, de modo que parece que al pobre protagonista no le quedan muchos motivos para seguir viviendo siquiera. Pero todo cambiará cuando sea asesinado por accidente por unos aliens, los cuales le reconstruirán el cuerpo manteniendo su forma exterior, pero ahora convertido en un robot con todo tipo de habilidades. ¿Qué curso seguirá la vida de Ichiro ahora que parece un Astroboy de 58 años?

Un tremendo primer episodio para Inuyashiki, que aunque su opening adelantase el giro que iba a dar la serie (por si los vídeos promocionales no lo hicieron ya), sigue siendo algo espectacular y muy sorprendente. El giro de ciencia ficción promete mucho, y más viniendo de un manga del autor de GANTZ, de modo que tengo pocos motivos para no continuarla. No ha sido un perfecto primer capítulo, pues el sobresfuerzo de la serie por hacer que el espectador se apiadase y sintiese pena por Ichiro ha sido muy evidente (aunque yo cayese igualmente de cuatro patas en ello), y el tópico de “mira que malos son los jóvenes de hoy en día” también muy obvio. Aún así, tengo muchas ganas de saber hacia dónde dirigirá su vida el protagonista ahora que es una especie robot, dónde debe estar el joven que también fue asesinado por los aliens, y si estos volverán a la Tierra.

 

Conclusiones

La temporada de verano fue francamente floja, y de esta solo puedo destacar verdaderamente Made in Abyss. Por suerte, la de otoño nos ha dejado de momento con una cantidad decente de prometedores animes como Inuyashiki, The Ancient Magus Bride o Shoujo Shuumatsu Ryokou. De momento no ha habido ninguna sorpresa entre estos últimos estrenos, pues lo que prometía cada uno se ha cumplido y ha mantenido las expectativas que al menos yo tenía de ellas. Como mucho podría mencionar Kujira no Kora y Kouseki no Kuni, que sí han sido mejores de lo que podía esperar, pero tampoco algo sorprendente (de momento). Nos queda toda la temporada por delante, pero parece que la recta final del año acabará con algunos buenos títulos que seguro rascarán algún puesto en el Top 10 del 2017.

Animes que seguiré 

  • Osomatsu-san 2
  • Gintama
  • Shoujo Shuumatsu Ryokou
  • Pingu in the City
  • Mahoutsukai no Yome
  • Himouto! Umaru-chan R
  • Kekkai sensen & Beyond
  • Kujira no Kora
  • Inuyashiki

Animes que no sé si seguiré

  • Ousama Game
  • Dies Irae
  • Houseki no Kuni

Animes abandonados

  • Urahara
  • Juuni Taisen
  • Code: Realize
  • Evil or Live
  • Osake wa Fuufu ni Natte Kara

No deberías existir

  • Black Clover
  • Just Because

Repaso final animes verano 2017

Corriendo antes de que empiece la temporada de otoño, ahí van mis impresiones de los animes que he ido siguiendo y abandonando durante el verano. He acabado dejando bastantes debido a la ingente acumulación de capítulos que se me hizo en un par de semanas en las que… (pausa dramática) no pude ver nada en emisión y estuve sin internet. Debido a eso, cuando me vi delante de unos 20 episodios de animes que sabía perfectamente que no merecían tanta atención y preciado tiempo, y que para nada iban a obtener ningún puesto en el top 10 del año, los mandé a la larga lista de mis animes abandonados.

Como siempre, primero comentaré aquellos que abandoné:

Nana Maru San Batsu – 02

Nana Maru San Batsu

Con dos capítulos ya tuve suficiente, es un anime muy simplón y plano que solo va de responder preguntas lo más rápido posible. Es una chorrada, los personajes son de lo más corrientes tanto en personalidad como diseño, y no hay nada de especial en ellos al igual que en el resto de la serie. El único interés que podía tener era que el espectador pudiera ser uno más dentro de la competición de responder las preguntas, pero como a los japoneses les gusta fliparse es difícil ponerse a la altura del nivel de competición de los propios personajes, así que no era una opción.

 

Konbini Kareshi – 02

Konbini Karenshi

Ni acabé el segundo episodio. Iba por la mitad y en mi cabeza solo escuchaba: “Dios mío que aburrido es esto”. Visualmente me parecía totalmente plano y poco atractivo, y solo con eso ya me daba pereza ver los amoríos de unos cuantos adolescentes cuyas vidas me importaban bien poco.

 

Saiyuki Reload Blast – 02

Saiyuki Reload Blast

No tuve que dejar esta serie porque no me gustase, sino porque en el segundo episodio me di cuenta de que esta era la última temporada de una serie con más de 100 capítulos a sus espaldas. De modo que no tenía mucho sentido que la continuase. Pero como los protagonistas me gustaron busqué cuales eran las temporadas anteriores y las puse en pendientes para ver.

 

Shoukoku no Altair – 02

Shoukoku no Altair

Salvando las distancias entre ambas series, Shoukoku no Altair me pareció una leyenda de Arslan baratilla, mucho menos interesante y jugosa que la leyenda del joven príncipe del reino de Pars. Por muy genio que fuese Mahmut, no veía lógico que fuese más astuto y agudo política y estratégicamente hablando que el resto de gobernantes de Türkiye, más mayores y con mayor experiencia en el puesto. Como personaje Mahmut me pareció igual de aburrido y sin gracia que Arslan, solo que este encima tenía la inteligencia de Narsus (el estratega y consejero de Arslan), el cual llegó a rozar niveles absurdos de brillantez. La serie iba a ser una continua ineptitud por parte de los pashas, a los que les colarían todas las estratagemas enemigas mientras que el brillante Mahmut sería el único “listo del barrio” que lo pensaría todo mejor, así que tampoco necesitaba ver más de esto.

Prefiero esperar a ver como Arslan remonta y finaliza su historia después de la terrible pasada temporada que tuvo a ver algo parecido pero peor.

 

Youkai Apartment no Yuuga na Nichijou – 03

Youkai Apartment no Yuuga na Nichijou

Correcta, pero nada especial. Anime episódico con youkais, fantasmas y seres sobrenaturales que no ofrecía nada sobresaliente dentro del género del slice of life, misterio o sobrenatural.

 

Fate/ Apocrypha – 05

Fate/ Apocrypha anime

Este es sin lugar a dudas un anime más de Fate que no está ni de lejos a la altura de Fate/ Zero, que para la desgracia de la franquicia su emisión elevó el listón del nombre “Fate” demasiado e hizo que cosas como UBW o Apocrypha queden a la altura del betún en su inevitable comparación. No deja de ser un anime de peleas genérico, pero como en su nombre lleva “Fate” y entre los personajes tenemos algunos nombres históricos, pues parece que sea algo especial y diferente, pero nada más lejos de la realidad de ser algo genérico, mediocre y simplón.

En esta nueva entrega que es Apocrypha tenemos demasiados personajes, a cada cual peor, poco interesante y con diseños entre malos, desaprovechados o sin sentido alguno (Saber Rojo y Assassin Negro, el centauro que no es centauro o el  pseudomonstruo de Frankenstein, respectivamente). La tremenda cantidad de personajes divididos entre los dos bandos -si es que se puede decir que hay dos bandos- hace que la intención de desarrollar varios a la vez se vuelva inviable en tan pocos episodios y que al final solo me interesen aquellos que tengan un diseño decente. De entre estos solo tenemos a la Saber 2.0 fanática religiosa, y del resto poco más que añadir aparte de algunos diseños que son solo un fetiche andante. No es que critique el fetiche, simplemente es vagancia a la hora del diseño.

Me parece fantástico que los fans acérrimos de esta franquicia de los huevos de oro puedan disfrutar de sus diferentes adaptaciones animadas gracias al conocimiento de su ingente y tedioso lore, pero para mí más allá de Zero y Carnival Phantasm (con lo poco que llegué a ver y entender) no hay más anime de Fate que valga verdaderamente la pena ver. Eso no significa que pierda la esperanza en Fate, pues aún está por salir la adaptación de Heaven’s feel, una de las rutas más famosas de Fate/ stay night y que parece ser bastante aclamada y esperada por los lectores de la VN original ¿Podrá compensar el estropicio que fueron UBW o Apocrypha? Espero que sí.

 

Kakegurui – 05

Kakegurui. Yumeko y Meari

Demasiado ridícula, incluso para alguien como yo que adora las comedias absurdas. La tensión en las apuestas y juegos poco tiempo tardó en disiparse, y el peligro que suponía que perdiese la protagonista ya no era tal, así que entonces toda la temática de las apuestas de la serie se fue al garete rápidamente. Las ingentes sumas de dinero en las apuestas ya eran algo normal y la protagonista disfrutaba de todo el peligro constantemente, así que fue difícil que me preocupase por nada de lo que le ocurriese. Ya que el dinero no importaba nada, la tensión en los juegos era nula, y la mayoría de personajes daban vergüenza ajena, decidí abandonarla. Todo en general era demasiado absurdo y poco creíble como para que entrase en el juego de la serie. Supongo que para ver un buen anime de apuestas tendré que mirar Kaiji, o rever el enfrentamiento de Jojo entre D’Arby y los Stardust Crusaders.

Como aspectos buenos al menos estarían los diseños de los trajes, cuyos colores combinan muy bien, me parecen la mar de elengantes y encajan perfectamente con la tensión y peligro que pretende a veces transmitir la serie. Por otro lado, opening y ending son un buen y mal ejemplo (respectivamente) de cómo hacer un opening o un ending algo sensual de forma correcta y con gracia, o de hacerlo de forma penosa y sin delicadeza alguna.

 

Centaur no Nayami – 04

Teekyuu
Ups, monster girl equivocada

Se nota el esfuerzo de la serie por presentar un mundo con una cierta lógica, con sus leyes especiales para monstruos, cultura, historia… Algo que está bien, pero que simplemente los personajes con lo que es presentado todo no me llaman nada. Lo único relevante de estos es su especie, pero como personajes no destacan por ser algo nada especial. Resulta todo en una rara mezcla entre slice of life, comedia ligera y a la vez ese intento de presentar bien el mundo que no me llegan a conectar bien. Parece ser un esfuerzo innecesario para lo que verdaderamente la serie quiere hacer, que es mostrar la vida diaria de chicas monstruo cuquis.

 

Koi to Uso – 07

Koi to Uso

Los niveles de estupidez me superaron hasta el punto de hacerme ver que era una pérdida de tiempo seguir viéndola, así que abandoné el tren del visionado irónico para gastar mi tiempo en algo que de verdad valiese la pena. El argumento del emparejamiento no tenía sentido alguno des del principio, gritaba “historia forzada y melodrama barato” a cada segundo, y era más previsible que el anuncio de una tercera temporada de Boku no Hero.

Y ahora sí, mis últimas impresiones sobre los animes que he visto al completo y aquellos que continuaré viendo durante su emisión durante la temporada de otoño:

Aho girl – 12 (Acabada)

Aho girl anime
Tengo la misma edad mental de Yoshiko y por eso pongo justo esta captura.

Un anime de una chica muy tonta, sin más. Cada capítulo eran las chorradas varias que hacía Yoshiko y como sus amigos y conocidos reaccionaban ante sus locuras. Las “tomboy girls” son uno de los arquetipos femeninos que más me gustan, me alegran el día y la imbécil de Yoshiko no iba a ser menos. No es una gran comedia dentro del formato de anime de duración corta, pues para eso tenemos a la imbatible Teekyuu, pero se ha hecho pasable y medianamente entretenida durante su duración.

 

Tsurezure children – 12 (Acabada)

Tsurezure children

Dulce sin llegar a ser ñoña y empalagosa, natural y con un toque de humor que hacía de esos momentos absurdos y ligeramente subidos de tono algo agradable y sin llegar a ser burdo o grosero. Divertida, adorable y con un reparto de personajes muy completo que daba mucha variedad a la hora de mostrar diferentes tipos de relación. De no ser por Gamers!, sería para mí la comedia romántica del año. Como única pega, decir que al ser una serie cuyo planteamiento era mostrar tantas parejas, incluir una que fuese del mismo sexo hubiese sido un sencillo y buen detalle. El planteamiento ofrecía una oportunidad magnífica para incluir de forma natural y divertida ese tipo de pareja, entre muchas otras que hemos podido disfrutar. Pero aún así, ha sido una muy grata sorpresa que he disfrutado de principio a fin.

 

Mahoujin GuruGuru – 12 (continúa su emisión)

Bien simpática y encantadora, Mahoujin GuruGuru no ha bajado el nivel desde su primer episodio. Nike y Kukuri son un dúo muy majo que protagonizan esta parodia de los RPG’s de forma perfecta, y sin duda alguna seguiré sus andanzas hasta su batalla final. Es muy episódica y eminentemente una comedia muy tonta que no aspira a mucho, pero si los personajes te caen en gracia y más o menos entiendes todo lo que están parodiando, se hace muy agradable y divertida de ver. Por cierto, el mejor chiste de todos sigue siendo el de dibujar a los personajes pixelados cuando se hace un zoom a estos.

 

Gamers! – 12 (Acabada)

Y como sorpresa de la temporada tenemos a una comedia romántica que revive el género de las cenizas y podredumbre en la que se encontraba. ¿Serán los personajes? ¿Será el toque gamer? ¿Serán las buenas expresiones de los personajes? Para mí aquello que hizo de Gamers! una comedia romántica muy digna es el juego de enredos y malentendidos constantes que atormentaban a los personajes y liaban las mentes de los espectadores en cruces de ideas y relaciones mal entendidas. Nos son grandes personajes ni una historia muy original, pero Gamers! tomó los ingredientes típicos y tópicos y los mezcló con mucha gracia logrando así encajar en un momento en el que la comedia romántica estaba de capa caída.

 

Made in Abyss – 13 (Acabada)

Llevo viendo animes por temporadas des del 2014, y puedo decir con seguridad que Made in Abyss es de los mejores animes de fantasía y aventura que se han emitido en estos últimos años. Los personajes han sido encantadores y se empatiza rápidamente con ellos gracias a su entusiasmo o el misterio que esconden. La tensión, preocupación por ellos y la sensación de peligro se siente muy viva gracias a la divina presentación del mundo y toda la fauna, flora y demás elementos fantásticos que lo conforman. Todo el misterio que envuelve el abismo y el fantástico dibujo con el que es llevado este a la vida hacen que uno quiera saber más de él, y que los protagonistas avancen y encuentren las maravillas que esconde este, ya sean bestias mortales o buenos personajes secundarios (Nanachi o Ozen) que les ayudarán en su descenso al sueño de Riko. Anime de la temporada y muy merecedora de un digno puesto en el top 10 del año.

 

Ballroom e Youkoso – 12 (continúa su emisión)

Decepción no sería la palabra correcta para definir lo que he acabado sintiendo con este anime de bailes de salón, sino más bien una cierta pérdida de la ilusión primera con la que la empecé. Si bien Tatara y Mako hacían una fantástica y adorable pareja a la que animaría durante los episodios que hiciese falta, no llegué a conectar demasiado con el deporte en sí mismo, seguramente por no enseñarlo demasiado bien para mí gusto. Otros animes del estilo de este deporte como Yuri on Ice!!! sí enseñaban amplia y extensamente las actuaciones y bailes de los patinadores, independientemente de las bajadas en la calidad de la animación. Por otro lado, con Ballroom e Youkoso casi nunca he tenido esa sensación de verdaderamente estar delante de una baile completo, de ver en todo su esplendor este deporte y arte. Los personajes me gustaron y se hacen querer, la historia peca de ser lo más tópico dentro del género (especialmente en el episodio 12) y también tengo el problema de no conectar con el deporte. Así que por eso para mí está siendo al final un anime correcto, pero nada verdaderamente relevante dentro del género, aunque sí de la temporada.

 

Conclusiones

Y hasta aquí mis impresiones finales de la penúltima temporada anime del año. Para mí sin duda alguna Made in Abyss se lleva la temporada de calle, y es un una verdadera pena que haya quedando inconclusa, pues viendo otras obras del estudio (Kinema Citrus) no parece este tener demasiada propensión a hacer segundas temporadas. A continuación estaría Tsurezure Children o Mahoujin GuruGuru, dos sencillas comedias que he disfrutado bastante. Después ya tendríamos a Ballroom e Youkoso, que aunque algo desilusionado, sigue teniendo sus buenos personajes que hacen que la siga con más ganas. Ya solo queda una temporada por delante antes de que acabe el año, y este ya ha ofrecido muy buenos títulos que llenarán el top 10 anual obligado para este blog sobre anime y manga. ¿Logrará la temporada de otoño sorprender con sus estrenos? ¿O nos tendremos que conformar con las continuaciones de Gintama o Osomatsu-san?

Dejad la animación en paz

Existe actualmente una tendencia en el mundo del cine de llevar al Live action, a la imagen real, películas ya existentes de animación. Esta entrada no va exclusivamente  dirigida a las más que mejorables adaptaciones americanas de películas o series de animación japonesas, sino a la tendencia general que afecta también a otras clases de productos animados de cualquier origen (Avatar The Last Airbender, películas de Disney…).

Avatar The Last Airbender

La voluntad de adaptar una historia cuyo origen sea un libro, serie, película animada, película de imagen real… a otro medio es plenamente legítima, y en principio no tiene por qué ser algo negativo. La adaptación es una vía de creación que permite explorar diferentes puntos de vista de una ficción (o a veces historias reales), y de ello pueden haber buenos resultados. Ahora bien, no todas las historias permiten esa clase de variación de punto de vista o, simplemente, hay veces que no hay otros puntos de vista que dar. A veces la historia de un libro solo funciona en texto, a veces una serie no funciona como película, y a veces una película o serie animada no funciona en imagen real, interpretada por actores de carne y hueso o reproducida con avanzadas técnicas de animación por ordenador.

El punto a discutir no es si la tendencia de adaptar a imagen real historias narradas en animación en su origen funcionan o no, pues eso nos llevaría a analizar película por película, versión por versión. La verdadera cuestión está en si son necesarias. Pongamos por ejemplo las adaptaciones recientes y futuras de clásicos de Disney como El Libro de la Selva, La Bella y la Bestia, Aladdin o Dumbo. El caso de estas películas es evidente, y es que sirven meramente para atraer al público adulto que en su juventud disfrutó de estas películas en sus originales versiones animadas. Funcionaron en su momento, y tienen su renombre y su lugar en el corazón de mucha gente. ¿Así que para qué esforzarse en intentar crear otra buena película pudiendo versionarlas en imagen real sin aportar nada al panorama del cine?

Dumbo (1941)

 

Vistos los terribles resultados, las adaptaciones de series o películas de animación japonesa siguen un poco la misma línea de argumento que las películas de Disney. Consisten en aprovecharse del renombre que estos productos originales se han labrado con el tiempo, y ahora sin esfuerzo creativo alguno se decide adaptarlo a imagen real para llevar estas historias animadas a un público reticente a disfrutar de dibujitos chinos. Recientemente se ha anunciado que se está negociando la adaptación del clásico de finales de los ochenta Akira, película que ya en su estreno fue de tremendo éxito y en poco tiempo se labró un renombre y digno puesto en la historia de la animación. La importancia de esta película residiría especialmente en su voluntad de mostrar al mundo la fuerza y capacidad de la animación japonesa, y con el magnífico resultado de su apartado artístico (independientemente de su calidad general como película), lo logró. Tengo entendido que como adaptación del manga original es bastante mejorable, pero la fuerza icónica de sus diseños, escenas, detalle en la animación y dibujo y banda sonora son indiscutibles. Es decir, que Akira funciona como película animada de 1988, con su renombre en la época, el posterior legado y, sobretodo, en el medio en el que fue primero adaptada. Una adaptación a imagen real no lleva a nada, se aprovecha del renombre de la película y manga original y, simplemente, es mejor verse la película de 1988 y no perder el tiempo en versiones innecesarias. Más aún si tenemos en cuenta que el director que adaptó el manga original fue el propio autor de este, Katsuhiro Otomo.

 

Otros importantes títulos del anime están o han sido ya objetivo de esta clase de adaptaciones, como Ghost in the Shell o Cowboy bebop. Respecto a la primera, debido a  la naturaleza de la obra sí se puede dar pie a diferentes discursos y puntos de vista, y así se hace en la versión de 2017 protagonizada por Scarlett Johansson, resultando en una versión más simplona y que no está para nada a la altura de la versión de 1995 de Mamoru Oshii. De modo que simplemente resultó en una oportunidad perdida, aunque Johansson le fuese como anillo al dedo el personaje de Motoko. Por otro lado tenemos a Cowboy bebop, una serie de 26 episodios y una película cuya excelencia reside en cada uno de sus personajes, sus diseños, su desarrollo a través del transcurso episódico de la historia, lo que se cuenta en cada capítulo y, por supuesto su perfecta banda sonora con su magnífico contraste que se da con la ambientación futurística espacial. Todo forma un conjunto muy completo, del que no sobra ni falta nada y que resultó en uno de los mejores animes que se han podido hacer. Así pues, ¿para qué adaptarlo a imagen real pudiendo ver ya la serie animada? La única manera de hacerlo de forma satisfactoria sería calcarlo minuto a minuto, escena por escena, canción a canción, pero para eso ya está la serie original, y ni siquiera de ese modo se daría el mismo resultado. ¿De qué sirve emular otra vez lo mismo, si los conceptos e ideas de Watanabe y demás personas que debieron ayudar a su desarrollo ya fueron llevados a la pantalla en forma animada?

Kimi no Na wa

En el día mismo en el que publico esta entrada se ha anunciado la adaptación a Live action hollywoodiense de Your Name, película de animación del 2016 de gran éxito incluso a nivel mundial. Después de un año escaso de su estreno y posterior fama, se hace evidente el interés de director y productores de aprovecharse del éxito de la película original para sacar tajada. Ahora bien, quítale a Your Name su música, preciosos fondos y fantástica animación o expresión de los personajes, y ya no será Kimi no Na wa, la fórmula que la llevó al éxito y aquello que la hizo ser una buena película ya no será lo mismo.

En algunos casos el traspaso a imagen real de una historia contada en animación puede suponer un atraso y una limitación que solo en el formato mismo ya desmejoran el producto de base. Me refiero especialmente a aquellas ficciones animadas cuyo valor en la expresión del dibujo es fundamental, y la emulación de la cual en personas es básicamente imposible o no se pueden captar los mismos matices del dibujo. El problema se vuelve aún más acusado cuando hablamos de personajes animados no humanos (las películas de Disney son el mejor ejemplo), como animales u objetos humanizados gracias a un diseño, dibujo y animación que llevan a cabo ese cometido excelentemente. Por supuesto que los avances en animación por ordenador permiten humanizar en cierta manera a animales y demás seres u objetos aun manteniendo una apariencia natural, pero no al menos de momento como lo haría un dibujo o  animación por ordenador del estilo de Toy Story y sus protagonistas, Frozen y Olaf…. Solo hay que comparar las versiones del Libro de la Selva de 2016 del Rey Loui, Bagheera o Baloo con el clásico de 1967.

 

Finalmente, uno de los mayores problemas de este tipo de adaptaciones es que el formato, aunque claramente diferente, tampoco implica en sí mismo una gran riqueza o aportación a la obra original. Cuando se adaptan libros o mangas la adaptación audiovisual tiene muchísimo que aportar y numerosos aspectos que varían y que pueden enriquecer a la obra original: música, movimiento, actuación… Encarnar en animación o actuación una obra en texto o dibujo en dos dimensiones pueden suponer una obra completamente diferente y de base ya es un punto de vista muy distinto solo en el formato en el que se expresa. En cambio, a la hora de adaptar de animación a imagen real (y viceversa), ambos ya son formatos audiovisuales, de modo que para que merezca la pena o sea verdaderamente necesaria y provechosa una adaptación de este tipo los cambios han de ser muy drásticos o ha de ser un proyecto muy bien pensado. De lo contrario, y como ya he dicho, solo son productos que pretenden sacar tajada de la fama de la película o serie original.

Concluyendo, la animación (ya sea por ordenador, tradicional, stop motion…) es una vía artística con menos límites creativos o expresivos que la imagen real, con unas cualidades que el Live action no es capaz de emular, ya sea el movimiento, los colores o los diseños. Eso para nada convierte a la animación en algo superior o mejor, ambos formatos tienen sus puntos fuertes y sus aspectos en los que destacan menos o que no consiguen llevar a cabo de forma tan óptima como lo hace el otro formato. Dicho esto, que la animación se quede en animación, y el Live action se quede en Live action.

Análisis Paranoia Agent

Ficha técnicaParanoia Agent

Título: Paranoia agent

Género: drama, misterio, sobrenatural, thriller, psicológico

Estudio: Madhouse

Año de emisión: 2004

Episodios: 13

 

Perfect blue, Millennium Actress, Paprika… Aunque Satoshi Kon sería reconocido sobretodo como director de películas, en 2004 se haría cargo de la serie de 13 episodios Paranoia Agent, un thriller de misterio con un potente mensaje social y el usual juego del director entre realidad e ilusión. Cuando ya has visto alguna obra suya enfrentarse y disfrutar de las siguientes se vuelve algo distinto y más sencillo, pues uno ya va con la idea de los juegos argumentales que suele manejar este director fallecido en el 2010. Habiendo visto Perfect blue, cuando empecé Paranoia Agent ya pude hacerme rápidamente a la idea de la “trampa” en la que el maestro de la ilusión quería hacer caer al espectador con su historia. Una vez más, Satoshi Kon juega con la mezcla entre realidad e imaginación en la única serie de televisión que dirigió.

 

La historia empieza como lo que parece ser una especie de serie policíaca, en un caso acerca del criminal llamado “Shounen Bat” (Chico del Bate). Su primera víctima es la diseñadora Sagi Tsukiko, una chica que ha creado la famosa mascota Maromi, el cual será un personaje clave en la historia. Conforme los ataques del Chico del Bate se van multiplicando,  las conexiones de las víctimas se van haciendo evidentes, y es que todas se encuentran en una situación de desesperación, se encuentran acorraladas por la realidad y el momento que están viviendo. Presión en el trabajo, acoso escolar, problemas mentales que afectan a la vida personal, graves problemas familiares…Todas las víctimas se ven acorraladas por su entorno, y parece ser que eso es algo que atrae el Shounen Bat a atacarles. Curiosamente, los ataques acaban resultando en una especie de liberación para sus víctimas, complicando aún más el caso.

Siendo una historia de Satoshi Kon uno puede esperar que el asunto no será tan sencillo como un simple caso policial de un criminal en serie. Tanto esto como el desarrollo de la historia refuerzan la misma idea, hasta el propio tramo final que lo hace evidente: el Chico del Bate no existe, no al menos como persona real o un criminal de carne y huesos que puede ser apresado por la policía. El Shounen Bat es una figura ficticia, un criminal inventado por la mente humana. El misterioso chico de gorra de beisbol, bate y patines en línea es la encarnación mental de los miedos, situaciones de estrés… que constriñen las mentes de las personas y que hacen que estas se encuentren acorraladas y desesperadas hasta llevarlas a situaciones límite.

El origen de la idea del “Chico del Bate” no es explicado hasta el final, cuando se cuenta que todo fue una invención de su primera víctima: la diseñadora Sagi Tsukiko. Cuando era pequeña su perrito Maromi fue atropellado por culpa de un descuido suyo, y a causa del trauma y la incapacidad de enfrentar la situación y contarle la verdad a su padre se inventó que el culpable de ello fue un chico con un bate. Años más tarde, debido a la presión laboral tanto por la presentación de un nuevo diseño como la de sus compañeros de trabajo, aparecería en ella la reminiscencia de aquél criminal que una vez le sirvió para huir de la situación de estrés y agobio que vivía. A partir de ese primer “ataque”, la idea del Shounen Bat se extendería por la sociedad como una especie de histeria colectiva, una paranoia que apresaría a las personas, tomaría sus miedos, agobios y más profundos sentimientos de desesperación para encarnarse en una vía liberadora de todo ello.

Los diferentes casos nos muestran a personas que sucumben a esas situaciones de estrés y desesperación, volviéndose víctimas del Chico del Bate. Este criminal en serie se vuelve una leyenda social, un ente redentor que ataca a las personas que sufren. Como se nos muestra en el capítulo 9, en el que unas señoras van contándose chismorreos sobre el Shounen Bat, el poder y la fuerza de este se extiende verbalmente y conforme más personas sucumben a la desesperación y a las situaciones de acorralamiento. A lo largo de los casos vemos una clara progresión en sus ataques y cómo lo que empieza con un ataque nocturno con algunas lesiones, acaba resultando en una amnesia total después de su ataque (Taeko Hirukawa, la hija del policía corrupto pederasta) o, incluso, la muerte (Makoto Kozuka, el falso Shounen Bat suicidándose). Durante todo este desarrollo Satoshi Kon incluso tiene tiempo para dar un mensaje sobre la industria del anime (capítulo 10) con uno de los episodios más duros y en los que el Shounen Bat se cobra más vidas. Es el capítulo en el que se dan más víctimas, dejándonos claro a nosotros, el público que consume anime, la precariedad y estrés por los que pasan sus creadores a la hora de crear estos dibujos que tanto nos gustan.

Pero la historia no acaba aquí, no todo es desesperación y finales dramáticos, pues hay un rayo de esperanza. En el capítulo 11 nos encontramos con aquella gente que se niega a ser presa del Shounen Bat, aunque hayan deseado su mortal visita anteriormente. Esto lo vemos primero en el personaje de Misae, la esposa de Keiichi, uno de los investigadores protagonistas del caso de Shounen Bat. Además, el opening en sí ya es un poco ese rayo de esperanza y esa necesidad o deber de las personas de enfrentarse a la realidad, reírse en los momentos de dificultad y tirar hacia adelante sin sucumbir al ataque del Chico del Bate. Durante el magnífico diálogo entre Misae y el Chico del Bate que se extiende a lo largo de este onceavo episodio, se repite un acertado plano que representa esa naturaleza del bateador asesino como una especie de sombra que se aparece en las mentes de las personas desesperadas y acorraladas.

El juego tan típico del director entre realidad e imaginación es algo que se explota de lleno en el tramo final de la historia, cuando Keiichi vuelve a tomar el protagonismo de la acción. Después de ser incapaz de resolver el caso del Chico del Bate y permitir que Makoto fuese “asesinado”, Keiichi acabó de vigilante de obra. Frustrado por ello y por no poder afrontar la dura situación que además vivía con su mujer huyó a una falsa realidad escapando de aquella en la que debe enfrentar su situación de agobio y estrés. Es la ciudad en la que el dibujo es diferente, en la que este es más plano y todo se ve claramente falso, como un mal decorado de cine. Esta ciudad es una metáfora de la realidad que el policía Keiichi se crea y en la que el Shounen Bat no existe. Niega la verdadera realidad y huye de aquella en la que se encuentra la situación de estrés y desesperación que no quiere afrontar. En esta falsa realidad donde huyen aquellos que son incapaces de enfrentar y derrotar al Chico del Bate también se acaba encontrando a Tsukiko, pues está aterrorizada al ver lo grande que se ha hecho su creación (Shounen Bat).

Finalmente, llegamos a la importancia de Maromi, que es también una creación de Tsuki. Esta aparentemente inocente mascota sería creada por la diseñadora como un sustituto de su querido perrito del mismo nombre. Maromi es para Tsuki -y para el resto de gente- una falsa esperanza, un placebo que sirve para huir de la realidad. Por ello la gente se obsesiona con él y se aferran a este adorable osito rosa como algo esperanzador y que les calma frente al miedo de enfrentarse al Shounen Bat. Es por eso que en el ending los personajes aparecen durmiendo, relajados y liberados del estrés y el agobio mientras un enorme Maromi les protege. Sin tener en cuenta que, además, la música que suena es la canción de la banda sonora para Maromi.

Por otro lado, es significativo que Keiichi conforme le coge cariño al osito va creándose su falsa realidad, que al igual que la mascota rosa es una falsa vía de escape del Chico del Bate. Tanto esa realidad como Maromi representan modos de escapar de los miedos, la presión social, aquello que nos acorrala y nos lleva a la desesperación. Pero esto no puede ser así, ya que uno ha de ser como Misae, enfrentarse a él y vencerle, pues si no se hará más grande y al final acabará con nosotros.

Todo el capítulo final acaba siendo la resolución un tanto fantasiosa que se da contra del Shounen Bat, la pelea que todos debemos tener contra este. Tanto Tsuki como Keiichi se liberan de la falsa realidad a la que habían huido, y el antiguo ayudante de Keiichi sigue su lucha contra el Chico del Bate en ese mundo de fantasía que Makoto les cuenta, haciendo así el final de la historia algo más impresionante y vistoso.

La reflexión final de la historia la acaba dando ese enigmático abuelo que aparece en los adelantos de cada episodio, que también lo encontramos en la serie como alguien senil en un hospital y que escribe sesudos cálculos matemáticos en la calle. Este abuelo parece ser el único que está al corriente de la verdadera naturaleza del Chico del Bate, y que a través de sus cálculos matemáticos prevé quién será la siguiente víctima de este. Con Tsuki el resultado de sus cálculos es el número de su habitación del hospital (501), y con Yuichi es 1, un número que tiene relación directa con su historia y con lo que le ha hecho llegar a su situación de desesperación. La pelea contra el Chico del Bate es algo que se va repitiendo durante la vida de las personas, y como esos complicados cálculos del abuelo, es algo difícil de superar pero al fin y al cabo debemos enfrentarle e intentar dar con una buena solución.

 

Conclusión

Paranoia Agent me pareció un fantástico anime, muy en la línea de otras obras del director, tanto en calidad como ese gusto por el uso de la ilusión y la mezcla entre imaginación y realidad. Por ello, una vez más Satoshi Kon ofrece una historia que aprovecha muy bien el formato de animación, y a través de la cual hace que el espectador se esté cuestionando constantemente si lo que está viendo es real o no, si está en la mente de los personajes o es algo que existe más allá de su imaginación. Todo ese juego y el tema del Shounen Bat y Maromi resultan en un claro mensaje social muy fácil de entender y bien explicado, y que en general tampoco se hace demasiado confuso gracias al desarrollo y planteamiento en forma de serie, y no en película, donde puede volverse todo más denso y confuso. Totalmente recomendable para los amantes del drama, el misterio, los animes psicológicos y, obviamente, para aquellos que les gusten las obras de Satoshi Kon.

Paranoia Agent. Maromi

NOTA: 9